El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, se trasladó hoy al Donbás, donde se enfrentan desde 2014 las fuerzas ucranianas con los separatistas apoyados por Rusia. FOTO: EFE/EPA/PRESIDENTIAL PRESS SERVICE.

Kiev, 8 abr (EFE).- El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, se trasladó hoy al Donbás, donde se enfrentan desde 2014 las fuerzas ucranianas con los separatistas apoyados por Rusia y donde en las últimas semanas ha aumentado la tensión por el incremento de tropas rusas en la frontera y un aumento de violaciones del alto el fuego.

Según la Presidencia ucraniana, el mandatario visitará las posiciones de avanzada en la línea de separación de fuerzas, donde el alto el fuego es “violado sistemáticamente” y donde han fallecido al menos 24 soldados ucranianos desde principios de año, de ellos 8 desde finales de marzo cuando se agravó la situación.

El conflicto armado en el este del país se ha cobrado en siete años la vida de unas 14.000 personas, según la ONU.

“Como comandante en jefe quiero estar con nuestros soldados en estos difíciles momentos en el Donbás. Ir a los lugares de la escalada”, señaló Zelenski en un mensaje de Twitter, en el que señaló que ayer falleció por fuego enemigo un soldado de 23 años.

“Ucrania necesita paz y hará todo para conseguirlo”, recalcó.

Zelenski hablará con soldados destinados en la línea de separación y tratará de animarles para “mantener su moral”, de acuerdo con un comunicado publicado este jueves por la Presidencia.

En el Donbás hay un alto el fuego en vigor desde 2015, pero era violado continuamente y en julio de 2020 se adoptaron medidas para reforzarlo.

La misión especial de supervisión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que vigila el cumplimiento del alto el fuego, sigue registrando en sus informes violaciones diarias tanto en Lugansk como en Donetsk, donde se han producido desde el pasado 2 de abril más de 1.500 incidentes.

Kiev ha alertado en los últimos días en una intensa campaña diplomática a EE.UU., la OTAN, el Reino Unido, Canadá, Francia y Alemania, a las instituciones de la Unión Europea, del aumento de las violaciones del alto el fuego en el Donbás y del incremento de tropas y armamento de Rusia en la frontera con Ucrania.

Rusia ha acusado a su vez a Ucrania de reforzar sus posiciones en el Donbás, y ha asegurado que sus movimientos no representan una amenaza para nadie y los ha atribuido a las actividades de preparación del Ejército que se realizan normalmente en esta época del año.

Asimismo, ha señalado que puede mover sus unidades como le plazca dentro de sus fronteras y que son las fuerzas ucranianas las que provocan y violan el alto el fuego.

Kiev pidió el martes una reunión urgente del Grupo de Contacto Trilateral -Ucrania, Rusia y la OSCE- debido al agravamiento de la situación de seguridad en el este.

La cita telemática tuvo lugar finalmente el miércoles, sin que se emitiera una declaración conjunta sobre medidas que permitan reinstaurar el cese al fuego.

La representante especial de la OSCE en Ucrania y en el Grupo de Contacto Trilateral, la embajadora Heidi Grau, señaló en un comunicado que “durante la reunión los participantes reiteraron su compromiso con el régimen del alto el fuego” y que las conversaciones continuarán en una reunión regular prevista para la próxima semana.