Reconocer el papel transformador del movimiento feminista en toda agenda global y nacional post-Beijing+25 es la demanda de la red "Nosotras tenemos otros datos". FOTO: TWITTER NOSOTRAS TENEMOS OTROS DATOS.

México, abril (SEMlac).- Reconocer el papel transformador del movimiento feminista en toda agenda global y nacional post-Beijing+25 es la demanda de la red “Nosotras tenemos otros datos” al sistema de Naciones Unidas y ONU Mujeres, para que la mitad del mundo pueda participar y vivir en libertad y seguridad.

El pronunciamiento político fue leído por Yndira Sandoval, al término de tres días de examen de la situación en México del cumplimiento de las 12 áreas de especial preocupación para la Igualdad, el Desarrollo y la Paz, y reitera que hay un intento de cercenarla y quitar tres áreas.

El llamamiento exhorta a todas las feministas del mundo y a las organizaciones de la sociedad civil a sumársele y pronunciarse por la vigencia plena y cumplimiento de la Plataforma de Acción de la IV Conferencia Mundial de las Mujeres, ya que sigue siendo un programa integral para lograr el acceso pleno a sus derechos humanos, vigente en este país y en el mundo.

Al Estado mexicano le exige el cumplimiento de la Plataforma de Acción de Beijing y de todos los tratados, sentencias y recomendaciones internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres.

A las mujeres de México y al mundo, les piden defender y reclamar los derechos humanos de las mujeres para asegurar la participación en la toma de decisiones en todos los ámbitos políticos, económicos y sociales.

Precisan que, a 25 años de la declaración de la plataforma de acción de Beijing, que promueve su cumplimiento a través de acciones legislativas y de política pública, no se han erradicado las problemáticas que le dieron origen, como la desigualdad, el ejercicio abusivo del poder y la discriminación contra las mujeres y niñas.
Igualmente, la precaria participación en la economía, la situación de las niñas y la amenaza constante a los derechos humanos.

Además, sostiene que muchos de los avances en educación y acceso a empleo o servicios de asistencia y seguridad social han sufrido retrocesos significativos motivados en la pandemia del covid-19, todo ello documentado por diversas organizaciones feministas y por “Nosotras Tenemos Otros Datos”.

Señalan que las Coaliciones de Acción impulsadas por ONU Mujeres, deben ser mecanismos para el cumplimiento de la Plataforma de Acción de Beijing, pero de ninguna manera pueden sustituirla.

Se suman a la incorporación de nuevos derechos, paradigmas y marcos jurídicos en favor de los derechos humanos de las mujeres y niñas para ser incorporados en la actualización de la Plataforma de Acción de Beijing como el Derecho al Cuidado Digno y al Tiempo Propio de las mujeres.

Asimismo, la generación de nuevos estándares en la ética pública y la responsabilidad institucional, como los planteados por la iniciativa mexicana denominada 3 de 3 contra la violencia, para que ningún agresor de mujeres y niñas ocupe un cargo de poder, coadyuvando a la consolidación de una cultura democrática y libre de violencia.

Enfatizan que la Plataforma de Acción condena toda forma de explotación y violencia contra las mujeres y niñas, como la prostitución, la explotación sexual en sus diversas expresiones, los vientres de alquiler, el matrimonio de niñas y adolescentes menores de 18 años, entre otras y señala que todas ellas constituyen una violación grave a sus derechos humanos.

Los gobiernos de México y el mundo deben intensificar sus acciones a fin de proteger a las víctimas y erradicar todas las formas de explotación y violencia.

A los organismos empresariales les recordamos que el mercado y la iniciativa privada también tienen responsabilidades frente a los derechos de las mujeres y niñas.

Es urgente -insisten- el compromiso con la inclusión y promoción de la igualdad en el acceso al empleo, la erradicación de la brecha salarial, el cumplimiento de la paridad vertical y horizontal en cargos de decisión, la inversión de recursos financieros que promuevan la autonomía económica de las mujeres.