Un llamado a la defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información expuso la periodista Sara Lovera López convocado por la red "Nosotros tenemos otros datos". FOTO: EFE.

México, abril (SEMlac).- Un llamado a la defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información expuso la periodista Sara Lovera López en el tercer día del Foro Alterno A 25 años de la Plataforma de Beijing, convocado por la red “Nosotros tenemos otros datos”.

Eso es importante, detalló, por la narrativa oficial que no solo pone en peligro a las profesionales del periodismo, sino a todas las personas que expresan sus ideas, como lo dice la Constitución (artículo 7º.)

Mientras, Pilar Alberti Manzanares, académica feminista y antropóloga, se refirió al Derecho al Cuidado Digno y Tiempo Propio como un derecho fundamental de las mujeres para que puedan ejercer sus derechos económicos, políticos y sociales sin la sobrecarga de atender las labores domésticas.

Precisó que este es un derecho propuesto por el feminismo para lograr un cambio radical y para despatriarcalizar a la sociedad, que olvidó la plataforma de Beijing. Ahora en México debe elevarse a rango constitucional, tal como se propuso en la iniciativa que aprobó la Cámara de Diputados en noviembre pasado y que debe discutir y resolver el Senado de la Republica.

También dijo que datos del INEGI en el 2020 señalan que el aporte económico del trabajo de cuidados, hoy representa el 22,8 por ciento del Producto Interno Bruto. En el país se estima que 42 millones de personas requieren cuidado intensivo, entre niños y personas discapacitadas y si se suman los adultos mayores sería más. Concluyo que en general la población total de mexicanos, 126 millones, requieren cuidados.

Ausente el Cuidado digno y tiempo libre para las mujeres en Beijing
Criticó que el cuidado digno y el tiempo propio de las mujeres no estén incluido en la Plataforma de Beijing, ni en 1995 ni actualmente, cuando son derechos universales porque representan la base que garantizan los otros derechos.

“De nada vale tener derecho de participación política si tenemos que estar atentos al cuidado del hogar y el entorno”.

Llamo la atención que en el Foro Generación Igualdad -organizado por los gobiernos de México y Francia- eliminaron las esferas de pobreza, la educación y los conflictos armados, como si no fueran de alta preocupación.

Sin embargo, celebró que incluyeran el reconocimiento a los movimientos feministas, la tecnología, la participación de las niñas y adolescentes, pero también falta la problemática de las mujeres adultas mayores.

Respecto al Pro igualdad 2020-2024 señaló que marca en una de sus acciones espacios lúdicos y guarderías para las niñas y niños cuando el gobierno eliminó todas las estancias infantiles y de acuerdo con el Ejecutivo, las abuelitas deben cuidar a sus nietos y nietas, lo que consideró violencia contra las mujeres.

Incluye difundir campañas de comunicación que promuevan la redistribución de las tareas de cuidado al interior de las familias, incentivando la participación de los hombres en la crianza, cuidado y sano desarrollo de hijas e hijos, desde un principio de masculinidades no hegemónicas, lo cual está bien, acotó.

Resaltó que no incluye el cuidado de personas ancianas y enfermas, así como tampoco el trabajo doméstico, como obligación de los hombres. Sólo el cuidado de hijas e hijos, que suelen hacerlo de manera parcial, intermitente y con deficiencias.

Observatorio de Medios y cambio de estrategia
La periodista Sara Lovera aseguró que las mujeres estamos visibles, el problema es ver cómo estamos visibles en todos los ámbitos.

Y explicó que en 12 años, del 2000 al 2012 la labor feminista logró generar el andamiaje jurídico para que nacieran los instrumentos para la igualdad y la no discriminación, pero no se ha cambiado el contenido de los medios.

Por ello, demandó verlos de frente como instrumentos mediadores que sirven para reflejar los intereses de distintos poderes.

Se fracasó en la estrategia para provocar cambios profundos en torno a las imágenes de las mujeres que se las ve tradicionales, ya que solo se pensó en las mujeres en incluirlas en mensajes, posiciones de mando, difusión de ilusiones, pero no se explica su condición.

Sostuvo que el debate va a estar en las acciones feministas y en los medios feministas independientes.

Exigió que el gobierno cumpla con la ley y con la plataforma de Beijing en materia de medios, que es cambiar el contenido de los medios, y pidió no más campañas alejadas de la realidad y que se cambie en el Estado y la sociedad el uso instrumental de los medios.

Urgió a crear un Observatorio de medios, profesional y con recursos, capaz de analizar los contenidos y no los casos coyunturales, como las elecciones y las mujeres o la violencia, por ejemplo.

Demandó a las mujeres agrupadas en Nosotras Tenemos Otros Datos a estar alertas en la defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información, al señalar que todas las mujeres deben conocer sus derechos para exigirlos, lo cual no se hace.

Hay que exigirle al Presidente que no ponga en riesgo la tarea periodística, porque en México es un peligro ser periodista, y es un asunto de derechos humanos que afecta a hombres y mujeres.

Hoy hay un cambio en los medios, gracias al nuevo movimiento feminista, y aun cuando los medios tengan interés político en ello -por el desprecio del Ejecutivo al movimiento-, dijo que ello quedó claro a partir de las coberturas del 2020 con los temas de violencia en los hogares por la pandemia, en medios impresos tradicionales como El Universal, y la creación del Consejo de Género en la Organización Editorial Mexicana en medios impresos y portales digitales a nivel nacional, y que se vive un momento de oportunidades para profundizar en la estrategia de cambiar a los medios.

Denunció que tareas, realizadas por el feminismo y las comunicadoras, durante al menos 20 años, como la de la capacitación, en este sexenio se pararon, y hay un retroceso. Criticó que no se haya cumplido con cambios de fondo en los medios del gobierno y que estos sean utilizados por el Presidente para confundir o engañar.