Argentina recibió este viernes un nuevo lote de 330.000 dosis de la Sputnik V, con las que el país alcanza un total de 4.380.540 vacunas. FOTO: EFE/Miguel Gutiérrez.

Buenos Aires, 19 mar (EFE).- Argentina recibió este viernes un nuevo lote de 330.000 dosis de la Sputnik V, con las que el país alcanza un total de 4.380.540 vacunas, entre la rusa, la china Sinopharm y la Covishield, producida por el Serum Institute de India con tecnología de Oxford y AstraZeneca.

Este último arribo, en el que llegaron dosis correspondientes al primer componente de la vacuna, se produjo a través de un avión de Aerolíneas Argentinas que hoy aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires, tras 18 de horas de vuelo desde Moscú.

Según precisaron fuentes oficiales, estas dosis se emplearán para “fortalecer la inoculación de personas mayores de 70 años en todo el país”.

Las últimas cifras arrojan un total de 2.939.364 vacunados en todo el país, de los que 2.382.859 recibieron la primera dosis y 556.505 las dos necesarias para la completa inmunización.

Desde el Gobierno reconocen que la campaña de vacunación está por debajo del ritmo pautado inicialmente, y el presidente Alberto Fernández lo achacó ayer a “un retraso global en la entrega de vacunas y hay problemas de producción, logísticos, de insumos, ante una complejidad absolutamente excepcional”.

“Nuestros proveedores han tenido dificultades para escalar la producción y no han podido entregar en el tiempo que habían previsto; y la verdad es que incluso los países más ricos han tenido negociaciones y tensiones con los proveedores” afirmó el presidente en una comparecencia retransmitida por cadena nacional, en la que aseguró que las dosis recibidas representan un 6 % de las contratadas.

Destacó que el país firmó contratos para adquirir más de 65 millones de dosis y que se seguirán firmando nuevos acuerdos en el futuro, y adelantó que “llegarán nuevas dosis en los próximos días”.

El mandatario desveló días atrás que para la próxima semana se espera la llegada de 3 millones de dosis de Sinopharm, una vacuna que todavía no fue aprobada para personas mayores de 60 años por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica.