Recientemente, México se ha posicionado como la segunda potencia mundial para el turismo médico, por tener costos más accesibles que en el extranjero. FOTO: PIXABAY/ILUSTRATIVA.

Debido a los precios de las intervenciones médicas, México se ha convertido en una potencia para el sector del turismo médico. Según el secretario de Turismo del Gobierno de México, Miguel Torruco Marqués, hay un flujo anual de hasta tres millones de pacientes de otros países que viajan para tratarse en México. Esto, afirma el secretario, ha hecho del país la segunda potencia en turismo médico a nivel mundial y la primera en turismo dental.

Según el Hospital CMQ, estos turistas provienen principalmente de los estados de California, Arizona y Texas, en Estados Unidos. No obstante, aseguran, pacientes de Canadá y Reino Unido también se sienten atraídos por los inexistentes tiempos de espera en México, en comparación con los servicios públicos de salud de sus países. Con datos de la Subsecretaría de Planeación y Política Turística, Hospital CMQ afirma que las entidades con un flujo relevante de turistas médicos son Baja California Sonora y Chihuahua. También Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Quintana Roo, Yucatán, Ciudad de México, San Luis Potosí y Puebla.

En el contexto del X congreso de turismo médico, en Cozumel, en mayo de 2019, el secretario Torruco Marqués atribuyó este fenómeno al alto nivel de los médicos, tratamientos y cirugías, que llegan a costar hasta un 80% menos con respecto a Estados Unidos. Una de las especialidades con un auge notable es la cirugía plástica, colocando a México entre los cinco países con mayor demanda de este tipo de intervención médica a nivel mundial. Según la Sociedad internacional de cirugía plástica estética, el país tiene amplias posibilidades de convertirse en primera potencia en el rubro.

De acuerdo con el secretario de turismo, los turistas médicos vienen en búsqueda de tratamientos de especialidades como cardiología, cirugía estética, oftalmología, oncología y odontología, entre otras. Además, señaló en el congreso la necesidad de redoblar esfuerzos por incorporar más y mejores productos a la altura de las expectativas de estos turistas e impulsar nuevos segmentos de mercado. Esto con la intención de competir por los mercados internacionales que, según International Healthcare Research, crecerá a nivel global hasta un 25% en una década.

Pese a reconocer la popularidad de esta actividad, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) advierten de algunos riesgos del turismo médico. Entre ellos, enlistan la posibilidad de un malentendido sobre la atención médica, debido a la diferencia de idiomas y el riesgo de recibir medicamentos falsificados o de mala calidad en algunos países. También enlistan la posibilidad de enfrentarse a bacterias resistentes a los antibióticos que, señalan, son más frecuentes fuera de Estados Unidos. No obstante, reconocen, estos riesgos generales asociados al turismo médico dependen del área visitada y de los procedimientos realizados.

Aunque el flujo del turismo se ha reducido mundialmente, el turismo médico podría jugar un papel importante en la reactivación económica pospandemia de México, debido a su posición como potencia mundial. Esto debido a que el impacto del turismo médico alcanza va más allá del sector salud y se entrelaza con industrias como la hotelera, restaurantera, de operadores turísticos, entre otros, afirman los especialistas.