Recep Tayyip Erdogan y Vladímir Putin, participaron en la inauguración de una nueva fase en la construcción de la primera central nuclear de Turquía. FOTO: EFE/EPA/MICHAEL KLIMENTYEV/SPUTNIK/

Estambul, 10 mar (EFE).- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, participaron este miércoles, por vía telemática, en la inauguración de una nueva fase en la construcción de la primera central nuclear de Turquía, que se está erigiendo con asistencia rusa en el sur del país.

El acuerdo con Rusia para construir una central atómica en la localidad de Akkuyu, en la provincia de Mersin (costa mediterránea), data de 2010 y la primera piedra se colocó en 2015, si bien Erdogan y Putin inauguraron las obras oficialmente en 2018, también mediante videoconferencia.

El evento de este miércoles, que contaba con una pequeña salva de fuegos artificiales y la suelta de globos rojos, blancos y azules, celebra la colocación de la primera piedra del tercero de los cuatro reactores que tendrá al final la instalación.

El primer reactor deberá funcionar a partir de 2023, a tiempo para celebrar el centenario de la República de Turquía, mientras que los otros tres se irán conectando posteriormente, de forma paulatina, dijo Erdogan en su intervención.

Una vez completada, la planta tendrá una capacidad de 4.800 megavatios y producirá 35.000 millones de kilovatios/hora al año, cubriendo así el 10 % de las necesidades energéticas turcas, añadió.

El año pasado, el consumo de energía del país se cifró en los 290.000 millones kilovatios/hora.

El presidente turco alabó las buenas relaciones con Rusia, destacando el “diálogo” de ambos países en Alto Karabaj y en Libia, donde Moscú y Ankara apoyan a bandos enfrentados.

También subrayó la “preparación” de Turquía para acoger nuevamente el turismo ruso, una fuente de ingresos fundamental para el sector del país euroasiático tras el bajón causado por la pandemia de la covid.

Putin recordó que la construcción de la central nuclear está a cargo de la empresa rusa Rosatom, y que la mayoría de las 8.000 personas que realizan los trabajos son de nacionalidad turca y que Rusia se encarga también de formar a los futuros expertos locales.