La activista social y defensora de los derechos humanos, Lili de Alba, denunció que a pesar de que con la pandemia ha sido más visible la violencia contra la mujer, en el estado de Querétaro

Querétaro, 5 Marzo 2021.- La activista social y defensora de los derechos humanos, Lili de Alba, denunció que a pesar de que con la pandemia causada por el virus SARS CoV-2 ha sido más visible la violencia contra la mujer, en el estado de Querétaro sigue siendo una violencia “muy callada”.

“Está más visible, pero la realidad es que se siguen callando todavía muchas cosas, aunque hemos trabajado (…) Querétaro siempre ha tenido una violencia muy callada, se ha distinguido por ser un estado machista, misógino, pero además “conservador” comentó la defensora de derechos humanos.

Para la activista, el hecho de denominar al estado como conservador ha sido una ideología de “credo” y que además ha traído consigo un mandato de silenciar a las mujeres para que el hombre sea quien dirige y manda.

“Eso conlleva a guardar la violencia, eso conlleva a guardar las ganas de salir adelante. Hay muchas mujeres jóvenes que podrían hacerlo, pero hay algo que las detiene y yo se lo achaco a esta palabrita de (…) estado conservador” increpó la activista.

“Sí, conserva la violencia en casa, conserva los feminicidios, conserva los abusos sexuales a niñas y niños (…) “Hay cifras que no te dicen lo que sucede pero (…) las que no se dicen, las de miedo , las de amenaza esas siguen guardadas en cada casa” informó de Alba.

La activista social y defensora de los derechos humanos mencionó que el activismo feminista en el estado de Querétaro se ha visto “más callado y más cuidado” a causa de la pandemia.

Sin embargo, Lili de Alba mencionó que respecto a la violencia contra la mujer aumentó, debido a que el agresor se encuentra en casa más tiempo, ya que en los trabajos los han descansado situación que ha hecho más visible la violencia contra la mujer.

Finalmente, comentó que en el estado de Querétaro las mujeres continúan siendo amenazadas y con miedo porque actualmente se encuentran encerradas con su violentador, con el que anteriormente no tenían que convivir y cuando no estaba “podían aprovechar para salir o para hablar con alguien”.