La renta mensual promedio de las familias brasileñas cayó un 4,1 % el año pasado, desde 1.439 reales (266,5 dólares) en 2019 hasta 1.380 reales (255,5 dólares) en 2020. FOTO: EFE/ Fabio Motta.

Río de Janeiro, 26 feb (EFE).- La renta mensual promedio de las familias brasileñas cayó un 4,1 % el año pasado, desde 1.439 reales (266,5 dólares) en 2019 hasta 1.380 reales (255,5 dólares) en 2020, con lo que interrumpió una serie de cinco años de crecimiento seguido, debido a la crisis provocada por la pandemia de la covid.

De acuerdo con los datos divulgados este viernes por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), la llamada renta domiciliar per cápita de Brasil bajó el año pasado prácticamente al mismo nivel en que estaba en 2018, cuando era de 1.373 reales mensuales (254,2 dólares).

Los datos en términos reales, es decir sin tener en cuenta la pérdida de renta provocada por la inflación, reflejan el empobrecimiento de la población brasileña en 2020, cuando la crisis provocada por la pandemia elevó la tasa promedio de desempleo hasta el récord de 13,5 % de la población económicamente activa.

Los subsidios mensuales que el Gobierno distribuyó el año pasado entre 67 millones de familias para ayudarles a paliar los efectos de la pandemia no fueron suficientes para impedir el deterioro de la renta provocado por el despido de millones de empleados y el agravamiento de la informalidad.

La caída de los ingresos en general en el país hizo con que la renta promedio recibida por las familias se ubicara por debajo del salario mínimo legal en 13 de los 27 estados brasileños.

En 2019 la renta domiciliar era inferior al salario mínimo en 12 estados.

Pese a que el salario mínimo de Brasil el año pasado era de 1.039 reales (192,4 dólares) mensuales, la renta promedio de las familias se ubicó por debajo de ese valor en gran parte de los hogares brasileños.

Ello debido a que el IBGE calcula la renta domiciliar per cápita sumando los rendimientos de todos los integrantes de una familia y dividiendo el resultado por el total de habitantes de cada domicilio.

El estudio confirmó las grandes e históricas desigualdades regionales de Brasil, en donde algunos estados concentran la mayor parte de la renta.

Mientras que la renta promedio de una familia en el Distrito Federal de Brasilia era de 2.475 reales (458,3 dólares) mensuales, casi el doble del promedio nacional, la de un domicilio en Maranhao, en el nordeste del país y uno de los estados más pobres del país, se limitaba a 676 reales (125,2 dólares) mensuales.

Tanto en Brasilia como en Maranhao, la renta promedio de las familias se redujo el año pasado, en comparación con la de 2019, cuando era de 2.689 reales (497,9 dólares) y 636 reales (117,8 dólares) mensuales, respectivamente.

En Sao Paulo, el estado más poblado de Brasil, con 46 millones de habitantes, la renta domiciliar per cápita bajó hasta 1.814 reales (unos 335,9 dólares), aunque se mantuvo por encima del promedio nacional.

La renta promedio de las familias brasileñas venía creciendo gradualmente desde 2014, el primer año en que fue calculada con los actuales criterios y cuando era de 1.052 reales (194,8 dólares), en valores nominales, es decir sin tener en cuenta la inflación.

Entre 2018 y 2019 el rendimiento promedio de los domicilios aumentó un 4,8 % ya descontada la inflación.