Policías acordonan la zona donde fue asesinada una persona, el 25 de enero de 2021 en Tijuana, Baja California (México). EFE

Tijuana (México), 13 feb (EFE).- La fronteriza Tijuana, famosa por su manufactura y su incesante intercambio comercial, se ha convertido en los últimas semanas en un campo de batalla de los cárteles, lo que la convierte una vez más en uno de los municipios más peligrosos de México.

“Es preocupante y alarmante el hecho de que se estén suscitando ejecuciones casi todos los días en la ciudad de Tijuana, que aunque están sucediendo en las periferias y las zonas alejadas de las turísticas, pues no deja de hacer ruido”, dijo este sábado a Efe Julián Palombo, comerciante de la Avenida Revolución, la principal arteria de la ciudad.

El comerciante opinó que este tipo de hechos ponen en alerta a quienes pudieran ser visitantes de la ciudad, con el temor a que el Gobierno de Estados Unidos recomiende no visitar a México.

UNA CIUDAD DISPUTADA POR EL NARCO

La batalla del crimen organizado dejó en el año 2020 un total de 2.005 víctimas mortales, mientras que de enero al 11 de febrero del 2021 se habían registrado 223 ejecuciones.

Actualmente en esta ciudad fronteriza con San Diego (California) operan al menos tres grupos delictivos: el Cártel de Jalisco Nueva Generación, el Cártel Arellano Félix y el Cártel de Sinaloa, y cada uno pelea su plaza donde poder operar.

El Cártel de Jalisco es liderado en la ciudad por Abel Miranda Rodríguez, alias El Cateo, quien mantiene una disputa con Francisco Javier Rabadán, alias El Aguacate, e Iván Peña, alias El Arcángel, de Sinaloa.

Entre los tres pelean por el tráfico de personas en la Zona Oeste, lo cual abarca el centro de la ciudad, el fraccionamiento Soler, Playas de Tijuana y las colonias Castillo, Alemán y Altamira, entre otras.

En la Zona Sur, que conecta a colonias como Santa Fe, Lagunitas, La Gloria y Pacífico, pelean por el tráfico de armas que encabezan Cristian Rodríguez, alias El Búho, y Cristian Yoneli Cuevas, alias, El Doctor; ambos posibles residentes de Estados Unidos.

En la misma zona pero en colonias como Camino Verde, Sánchez Taboada, Emperadores, entre otras, la disputa es por el tráfico de drogas a pequeña escala y el armamento, lo cual ha generado una pelea entre David Jiménez, alias El Cabo 20, de los Arellano Félix y un narcotraficante identificado como Boca Negra de Sinaloa.

La Zona Este, colonias como El Refugio, El Florido, Bulevar 2000, Valle de las Palmas, es peleada solamente por los puntos de venta de droga al menudeo, dicho enfrentamiento es entre Rodolfo López Arellano, alias El Solecito, del Cártel de Jalisco, y Edwin Antonio Rubio, alias El Max, de Sinaloa.

LA VIOLENCIA QUE NO CESA

En solo 24 horas, del día 11 al 12 de febrero en Tijuana se reportaron 14 ejecuciones, en las que tres mujeres fueron víctimas letales, y una joven de 18 años recibió disparos que no le causaron la muerte.

Cruz Roja Mexicana atendió en el 2020 a 2.010 heridos de bala y 413 heridos por arma blanca, mientras que en lo que va del año 2021 han respondido al auxilio de 204 heridos de bala.

“La situación de pacientes con covid y lesionados por arma de fuego viene a generar una situación compleja para la respuesta a las diferentes emergencias en Tijuana”, dijo a Efe Juan Carlos Méndez, coordinador de Ambulancias de Cruz Roja.

Efe pidió entrevista con la Fiscalía General del Estado de Baja California para hablar sobre la situación de homicidios, sin embargo la respuesta fue negativa en más de una ocasión.

Cabe destacar que actualmente la Fiscalía cuenta con problemas internos, pues elementos del Ministerio Público están trabajando bajo protesta por movimientos irregulares en su salario del último mes.

México atraviesa desde hace una década una ola de violencia a raíz de los enfrentamientos entre grupos criminales y de la guerra militar emprendida por el Estado contra el narcotráfico.

El país cerró el 2020 con 34.515 víctimas de homicidio doloso a pesar del confinamiento por la pandemia de la covid-19, una cifra ligeramente inferior al récord histórico de 34.648 casos de 2019.

La fronteriza Baja Calfornia es uno de los cinco estados donde se concentran la mitad de los asesinatos en México, junto con Guanajuato, Jalisco, Chihuahua y Michoacán.