Mala gestión y falta de coordinación dominó la respuesta del Gobierno deTrump a supuestos "ataques" que dañaron la salud de 26 empleados de la embajada estadounidense en La Habana. FOTO: EFE/EPA/AL DRAGO.

Washington, 11 feb (EFE News).- La mala gestión y la falta de coordinación dominó la respuesta del Gobierno del expresidente Donald Trump a los supuestos “ataques” que dañaron la salud de 26 empleados de la embajada estadounidense en La Habana, según un informe desclasificado en las últimas horas.

El documento, hecho público a petición de la ONG Archivo Nacional de Seguridad, revela que la respuesta del país a esos incidentes estuvo “dominada por una falta de liderazgo, comunicación ineficaz y desorganización sistemática” y cuestiona la gestión del que fuera entonces secretario de Estado, Rex Tillerson.

“Nunca se designo a un funcionario para que tuviera la responsabilidad general”, subraya el informe, que fue elaborado por un órgano del Departamento de Estado cuya misión es revisar de manera independiente cualquier incidente de seguridad en las embajadas de EE.UU. en el mundo.

El documento recoge las conclusiones de cuatro meses de investigación de ese órgano del Departamento de Estado, y cada página está encabezada por la palabra “secreto”.

TRUMP NO TENÍA PRUEBAS PARA ACUSAR AL GOBIERNO CUBANO
Por otro lado, el informe muestra que Trump ordenó sacar de la isla al 60% del personal de la embajada sin tener pruebas sobre la supuesta responsabilidad del Gobierno cubano en los misteriosos ataques, que ocurrieron entre noviembre de 2016 y agosto de 2017.

En 2017, el propio Trump acusó al Ejecutivo de la isla de ser responsable de lo que las autoridades estadounidenses calificaron de “ataques acústicos” o “sónicos”.

Sin embargo, el informe desclasificado revela que el Departamento de Estado desconocía realmente qué había provocado que su personal sufriera síntomas similares a los de lesiones cerebrales, mareos, dolores de cabeza y falta de capacidad de concentración.

“El mecanismo de la causa de las lesiones es actualmente desconocido. No sabemos el motivo que está detrás de estos incidentes, cuándo comenzaron o quién los perpetró”, reza el documento.

La ONG Archivo Nacional de Seguridad, cuya misión es desclasificar documentos históricos, obtuvo el citado informe mediante una demanda bajo el amparo de la Ley de Libertad de Información (FOIA, en inglés) por la que los ciudadanos y organizaciones pueden solicitar por la vía judicial la divulgación de documentos gubernamentales de interés público.

Estos supuestos incidentes de salud fueron uno de los principales puntos de fricción entre Cuba y el Gobierno de Trump, quien durante su mandato de cuatro años dio marcha atrás al “deshielo” con la isla promovido por su antecesor, Barack Obama.

El nuevo presidente, Joe Biden, que tomó posesión el 20 de enero, ha anunciado que está revisando las acciones que tomó Trump con respecto a Cuba, pero no ha aclarado si piensa retomar el camino emprendido por Obama.

Aparte de los diplomáticos del país, otros 14 empleados de la embajada de Canadá en La Habana sufrieron desde principios de 2017 algunos daños a su salud, lo que llevó a una reducción del personal.

La salida del 60% del personal de la embajada afectó a miles de cubanos que se quedaron sin posibilidad de conseguir un visado para viajar al país y, desde 2018, se han visto obligados a viajar a Ciudad de México para hacer esos trámites.