"Yo le voy a seguir diciendo D.F. al D.F. siempre, así como hay gente que le dice nuevos pesos a los pesos (la moneda mexicana). El disco es un poco la ciudad en la que crecí", confiesa este viernes Lara. EFE

México, 5 feb (EFE).- En su búsqueda por retratar la esencia de la Ciudad de México, el proyecto musical Instituto Mexicano de Sonido presenta “Distrito Federal”, un disco en el que su creador, Camilo Lara, plasma sus ideas más personales sobre una de las más grandes urbes del mundo.

“Yo le voy a seguir diciendo D.F. al D.F. siempre, así como hay gente que le dice nuevos pesos a los pesos (la moneda mexicana). El disco es un poco la ciudad en la que crecí”, confiesa este viernes Lara en entrevista con Efe cinco años después de que el Distrito Federal se convirtiera en la Ciudad de México.

“Se compran colchones, tambores, refrigeradores, estufas, lavadoras, microondas o algo de fierro viejo que venda”, se escucha como “mantra” al inicio del material comprendido por 10 temas.

Se trata de la reversión de una de las grabaciones que inunda todos los rincones de la Ciudad de México y que, desde el punto de vista de Camilo, es “el código secreto” con el que se podrían identificar todos los “chilangos” (los nacidos en la capital).

“Hay quien odia esa grabación y le parece lo peor del mundo, pero creo que si lo sacas de contexto puede ser poesía automática. La idea de esa canción era hacer el mantra de la Ciudad de México, no podría pensar en otro más claro que ese”, afirma.

Pero “Se compran” es solo el comienzo de un viaje sonoro que lo último que pretende es “ser un disco de turismo del D.F.”, añade.

El material presentado este viernes continúa con “Dios”, tema en el que alaba de forma religiosa la comida callejera. “Si me encontrara a Dios le pediría unas quesadillas”, canta Lara al ritmo de una cumbia sonidera mientras recuerda el valor del chicharrón o las gorditas.

“Cada tema es una idea muy puntual de algo en la ciudad, ni siquiera son historias. Quise enfocarme en cosas que fueran muy mi D.F., me encanta la luna en noviembre, para mí es la que hay que ver y eso es lo que quería contar a la gente que no conoce el D.F., que sepa eso de mi ciudad”, explica Camilo.

A Camilo no le basta el Ángel de la Independencia, el Museo de Antropología o la Diana Cazadora para definir la ciudad, él busca llegar a las entrañas de un espacio vivo y cotidiano.

“Si cierras los ojos y piensas en el fierro viejo, en los afiladores o en los camotes, podrías definir la ciudad porque son cosas que están ahí para bien o para mal”, considera.

Asimismo, el disco “es una historia de gentrificación”, de una ciudad que ha sido cambiada pese a la resistencia de su gente y que paulatinamente ha ido perdiendo su identidad.

“Me dan nostalgia esas pequeñas cosas que van desapareciendo. La ciudad, que tenía una cara con pecas e imperfecciones, de repente poco a poco se va haciendo cirugías y ahora ya es una guapa perfecta cuando uno se enamoró de la otra, que es más interesante y tiene más personalidad”, asegura.

DISCO PREPANDEMIA

La pandemia truncó muchos planes que el Instituto Mexicano de Sonido tenía para presentar “Distrito Federal”, un disco que nació antes de que el coronavirus irrumpiera en el país.

Tocar con una danzonera en vivo y una orquesta de sintetizadores, eran algunas de las expectativas que el autor quería explorar en vivo y que ahora son algo imposible.

Pese a ello, la situación actual trajo nuevos significados a ciertas canciones que el también productor, valora.

“Curiosamente había varias canciones que se volvieron de pandemia, por ejemplo ‘El antídoto’ o ‘La balada de la aspirina’ que no estaban pensadas para la pandemia se volvieron totalmente de pandemia. Muchas de las letras son de cosas que te pueden curar”, explica.

En el plano de las colaboraciones, Camilo le hace frente a “los matrimonios arreglados”, como llama a las uniones musicales basadas en la popularidad de los artistas, con temas donde mezcla de forma genuina su talento con el de otros músicos sin mayor presunción.

Entre ellos, el cantante Cuco; el guitarrista de Blur, Graham Coxon; Banda Misteriosa y Joe Crepúsculo.

Por ahora, Lara muestra gran interés en escribir música más social y comenta que seguirá su trabajo como productor de artistas como Los Ángeles Azules, Santa Fe Klan y Madness, entre otros.