México era modelo a nivel internacional por sus planes de vacunación en situaciones como la viruela, el sarampión, la influenza entre otras enfermedades, no hay que olvidar que antes de la pandemia ya era un desastre el sistema de salud en México, los papas de los niños con cáncer, personas con VIH evidenciaban la falta de medicamentos, la cual ha persistido y ha causado muchas muertes, un dolor y daño irreparable en muchas familias.

Se vetó a las farmacéuticas del país, se vetó a las empresas encargadas de la logística de distribución de medicamentos, justo en el momento donde más se les necesita para hacer llegar las vacunas COVID19 qué tantas complicaciones tiene.

En México el plan de vacunación es un verdadero desastre se vacuna primero a los servidores de la nación que ni hacen más que cumplir un papel de propaganda del gobierno al grado de que en palabras del secretario del bienestar, ellos son quienes van a llevar a vacunar, ellos deciden quiénes y cuándo, en Campeche por ejemplo prefirieron vacunar a los maestros antes que al personal de salud de la misma entidad, algo simple y sencillamente irracional, inexplicable, se está dando preferencia a los lugares más alejados de las concentraciones de personas que es donde hay más riesgo de contagio, todo en contra de las recomendaciones de los especialistas, en contra hasta del sentido común.

En USA van más de 20 millones de vacunas aplicadas al día de hoy, mientras que en México van 700 mil, mientras que USA se están aplicando vacunas al por mayor en tiendas de autoservicios, farmacias, estadios al por mayor, lo que ha llevado a New York Times a pronosticar que para mediados de este año se van a vacunar a los más de 350 millones de norteamericanos, el mismo periódico demuestra que al paso que vamos en México tomará 8 años cubrir al 100% de la población, pues aquí estamos usando al ejército y a gente que los acompaña que no cumple ninguna función más que encarecer y entorpecer el proceso de vacunación.

No hay transparencia para poder corroborar los contratos que nos dice el gobierno de México que tiene celebrados, pues fueron clasificados por 5 años, ¿Por qué?, no hay una partida presupuestal para poder comprar vacunas, y en medio de todo esto el censo del INEGI demuestra que en solo 8 meses del 2020 hubo un exceso de muerte de alrededor de 180 mil personas más en 2019, si eso lo llevamos a los 12 meses del 2020 habría un exceso de muerte de 500 mil mexicanos y mexicanas, que pueden no estar siendo contados porque también el censo del INEGI ha demostrado que el 45% de dichas personas fallecieron en sus domicilios, lejos, muy lejos de un hospital.

Pero mire usted las vacunas y el plan de vacunación no están en nuestras manos, lo que, sí está en nuestras manos es prevenir, evitar llegar a los hospitales, porque además de acuerdo con la OMS lo peor aún está por venir, la saturación hospitalaria, los escasez de oxígeno, el nivel de muertes debe encender las alarmas de [email protected], está en nuestras manos cuidarnos, cubrebocas, monitoreo de oxigenación, el lavado frecuente de manos, evitar las reuniones innecesarias es una obligación que la realidad nos impone hoy más que nunca, porque usted puede atravesar la enfermedad sin complicaciones, pero a quienes puede contagiar quizá no cuenten la misma historia, es momento de solidaridad y de responsabilidad.