Marinho disputará el sábado la final de la Copa Libertadores como figura del Santos, club en el que se ha consagrado a los 30 años. FOTO: EFE/Alexandre Schneider.

Río de Janeiro, 28 ene (EFE).- El punta Mario Sérgio Santos Costa, más conocido como Marinho, disputará el sábado la final de la Copa Libertadores como figura del Santos, club en el que se ha consagrado a los 30 años y al que en 2007 le rechazó la propuesta para convertirse en otra de sus promesas al lado de Neymar.

Marinho, uno de los principales de la clasificación del Santos a la final de la Libertadores, en la que se medirá con el también brasileño Palmeiras en partido único en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, llegó a pasar una temporada entre los juveniles del club paulista en 2007 y fue aprobado en los exámenes de selección cuando tenía 17 años.

Pero el punta brasileño nacido en Penedo, municipio en el empobrecido estado de Alagoas, rechazó la propuesta porque el Santos tan sólo le ofreció un contrato inicial de seis meses y prefirió iniciar su carrera profesional como jugador del Fluminense.

El rechazo lo privó de convertirse en otro ‘menino da Vila’, como son conocidos los juveniles revelados en el estadio Vila Belmiro por el Santos y entre los que destacan figuras internacionales con pasaje por la selección brasileña como Neymar, Robinho, Rodrygo, Gabriel Barbosa ‘Gabigol’, Elano, Diego Ribas y Paulo Henrique Ganso.

Tras rechazar la propuesta del Santos, Marinho inició una carrera en la que, en trece años, ha pasado por trece diferentes clubes, incluyendo algunos de los más tradicionales de Brasil como Internacional, Gremio, Cruzeiro y Fluminense y tan sólo uno fuera del país, el Changchun Yatai chino (2017-2018).

Pese a que tuvo momentos de gloria en algunos de esos clubes, el punta tan sólo ganó notoriedad mundial cuando fichó por el Santos en mayo de 2019 y comenzó a destacar en un trío de atacantes que incluye al venezolano Yeferson Soteldo y al delantero centro Kaio Jorge.

El jugador nacido el 29 de mayo de 1990, de 1,68 metros de altura y que viste la camisa once del Santos ha disputado 20 partidos del actual Campeonato Brasileño en los que colecciona destacadas cifras: 35 disparos a puerta, 64 lanzamientos, 7 asistencias y 16 goles -que lo tienen como uno de los máximos goleadores de la Liga.

En la Copa Libertadores ha disputado 9 partidos, en los que cuenta con 12 disparos al arco (la tercera parte del total del Santos), una asistencia y 4 goles.

Además de superar una infancia muy pobre y con anécdotas tristes, como cuando su padre, desempleado y con problemas de alcohol, lo dejó olvidado en una fiesta cuando tenía 7 años, Marinho ha tenido que superar hasta burlas públicas.

El más famoso de todos lo protagonizó en 2015 cuando era jugador del Ceará y disputaba la Segunda División del Campeonato Brasileño. Tras anotar un gol, lo festejó quitándose la camisa, lo que le costó una amarilla. En una entrevista en el vestuario al ser recordado que era la tercera amarilla y que quedaba automáticamente suspendido, reaccionó con total naturalidad: “¡Qué mierda! No lo sabía”.

La entrevista se hizo viral en las redes sociales, motivó todo tipo de memes y programas de humor de televisión y hasta inspiró la letra de un samba. Marinho no esconde su irritación cada vez que el episodio es recordado.

Pero también han generado memes los nombres con los que ha bautizado algunos de sus goles, como el “minimísil aleatorio” con que llamó una anotación frente al Botafogo, y las bromas con que anima las entrevistas a la prensa.

Ese temperamento no le ha impedido convertirse en el líder entre los jugadores del Santos, muchos de ellos ‘meninos da Vila’ a los que les lleva varios años, y en portavoz del elenco tanto cuando hay que combatir el racismo en el fútbol como cuando hay que exigirle al club el pago de los salarios atrasados.