El gobierno de México adoptó el Plan Nacional de Acción para dar seguimiento a la Resolución 1325 sobre Mujer, Paz y Seguridad (2000) de las Naciones Unidas. FOTO: GOBIERNO DE MÉXICO.

México, enero (SEMlac).- El gobierno de México adoptó el Plan Nacional de Acción para dar seguimiento a la Resolución 1325 sobre Mujer, Paz y Seguridad (2000) de las Naciones Unidas, que tiene un alcance amplio y no restringido a situaciones de conflicto o post-conflicto, ya que aborda otras vertientes como la prevención y combate a la violencia sexual cometida contra la mujeres y niñas.

La agenda de Mujeres, Paz y Seguridad busca ampliar la presencia de mujeres en las Operaciones de la Paz de las Naciones Unidas, y asegurar que se brinde capacitación especializada a todo el personal que participa en estas operaciones en materia de protección de los derechos humanos, igualdad de género y en los distintos ámbitos que aborda la propia agenda.

México, además de observar las disposiciones de las Naciones Unidas, asumió como compromiso voluntario, desplegar una mayor cantidad de personal femenino como oficiales y observadoras militares.

Al respecto, señala en el PNA- 1325 que el Centro de Entrenamiento Conjunto de Operaciones de Paz de México (CECOPAM) ha comenzado a impartir cursos sobre perspectiva de género y de la agenda Mujer, Paz y Seguridad para el personal militar y policial que se desplegará en un futuro cercano en las Operaciones de Paz de las Naciones Unidas.

Así, en cooperación con las organizaciones internacionales, México desarrollará capacitaciones en derechos humanos y perspectiva de género al personal de las fuerzas armadas y principalmente en el marco de la guardia nacional.

La estructura y alcance del PNA-1325 serán revisados tres años después de su adopción.

El PNA-1325 se ha estructurado considerando los cuatro ámbitos señalados en los informes del Secretario General de las Naciones Unidas: Prevención, Participación, Protección y Socorro y Recuperación.

La estructura del Plan permite trabajar cada una de las actividades propuestas por parte de las dependencias del Gobierno Mexicano de acuerdo a sus ámbitos de competencia y, al mismo tiempo, asegurar la coordinación interinstitucional y la evaluación periódica de las metas a alcanzar.

La ruta crítica para la ejecución del PNA-1325 contempla 10 objetivos estratégicos, líneas de acción, actividades, indicadores y metas, que forman parte integral del mismo.

El cumplimiento del PNA-1325 estará a cargo de un Grupo Intersecretarial que dependerá del Grupo de Trabajo de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, y que estará conformado por representantes de las Secretarías de Relaciones Exteriores (SRE), de la Defensa Nacional (SEDENA), de Marina (SEMAR), de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), así como otras dependencias competentes.

Elaborarán un informe anual sobre desarrollo y cumplimiento de los indicadores, así como asegurar la interlocución con otras instituciones relevantes y establecer mecanismos con organismos internacionales, la academia, la sociedad civil y otros actores para la instrumentación de las líneas de acción.

Se especifica que dicho PNA 1325 se inscribe en el marco de la Política Exterior Feminista de este país, adoptada en enero del año 2020, que tiene como objetivo orientar las acciones gubernamentales para reducir y eliminar las diferencias, brechas y desigualdades de género con el fin de construir una sociedad más justa y próspera.

Con dicha política se busca hacer transversal el enfoque de derechos humanos y la perspectiva de género en todas las áreas de la política exterior mexicana.
Visibilizar el aporte de las mujeres a la política exterior y a las acciones concretas que tengan impactos en la agenda exterior de género, como es la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad, y privilegiar acciones que tengan impactos globales y que pueda generar acciones nacionales de alto impacto, se especifica en el documento.

La resolución 1325 sobre Mujer, Paz y Seguridad (2000) fue aprobada por unanimidad por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSONU) el 31 de octubre del 2000, como reconocimiento de la comunidad internacional al hecho de que en los conflictos armados las mujeres y las niñas sufren consecuencias diferenciadas al resto de la población por su condición de género.

El documento destaca que el gobierno de México reconoce a las mujeres como constructoras de paz, debido a su participación en los procesos de pacificación que, a nivel nacional y desde el ámbito local, las han caracterizado como pieza fundamental en la reconstrucción del tejido social, mediante la mediación, el establecimiento de diálogos comunitarios, así como sus aportaciones en la lucha contra la violencia estructural que existe en nuestro país, por lo que su participación permanente como multiplicadoras de procesos de paz desde el ámbito nacional es también una de las prioridades.

México asume este compromiso a la luz del 20 aniversario de la Resolución 1325 sobre Mujeres, Paz y Seguridad, así como del 25 Aniversario de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, para emprender acciones concretas que permitan incorporar la perspectiva de género en todos los esfuerzos de prevención, mantenimiento y consolidación de la paz.

México participa activamente en el Grupo de Amigos de Mujer, Paz y Seguridad y en la Red Global de Puntos Focales sobre Mujer, Paz y Seguridad, los cuales son iniciativas intergubernamentales para compartir experiencias y buenas prácticas, e impulsar esfuerzos internacionales conjuntos para el cumplimiento de esta agenda.

El gobierno de este país considera que la difusión del Derecho Internacional Humanitario es relevante en tiempos de paz, circunstancia por la cual México desarrolla este Plan Nacional de Acción.

Este Plan atenderá las recomendaciones del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Comité CEDAW), en particular aquella que se refiere a la adopción de un plan nacional de acción en el que participen las mujeres en tareas de seguridad.