México, enero (SEMlac).- Un 12 de enero de 2001 se decretó la Ley del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), organismo descentralizado con autonomía de gestión, rector de la política de género del gobierno federal. Llega a su segunda década.

Por ello la presidenta de ese organismo, Nadine Gasman Zylbermann, afirmó que “en estos 20 años, hemos avanzado y conquistado muchos logros. Desde 2001, el INMUJERES, en su papel rector de la Política Nacional de Igualdad y con la colaboración de diversos actores importantes, hoy contamos con políticas públicas, planes, programas, presupuestos y una legislación que han puesto las bases para que ninguna mujer se quede atrás y ninguna fuera”.

Dijo además que esta no es una lucha individual, es una lucha colectiva”. Sus palabras se difundieron el pasado día 12 en Palacio Nacional.

La funcionaria destacó, según comunicación oficial, que a 20 años de la creación del INMUJERES hay avances, pero también quedan muchos retos por para desterrar la cultura machista prevaleciente que se expresa en diversas formas de discriminación contra las mujeres en todas las etapas de sus vida.

Recordó que la creación del INMUJERES fue resultado de la lucha de las mujeres de las organizaciones de la sociedad civil, de las legisladoras y de muchas funcionarias públicas que sentaron las bases para que el Estado Mexicano reconociera, promoviera y garantizara los derechos de las mexicanas en las políticas públicas.

Afirmó que es a través de este mecanismo institucional que trabaja coordinadamente con las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal (APF), los tres poderes y órdenes de gobierno, para la política de género. No explicó que ese Instituto, ahora carezca de suficientes recursos para su operación y para impulsar el Programa Nacional de Igualdad.

Al contrario, Gasman Zylbermann precisó que el objetivo del Instituto es promover y fomentar las condiciones que posibiliten la no discriminación, la igualdad de oportunidades y de trato entre mujeres y hombres; el ejercicio pleno de todos los derechos de las mujeres y su participación en condiciones de igualdad en la vida política, cultural, económica y social del país.