Túnez se prepara para un eventual nuevo confinamiento de la población acuciado por el grave aumento de los contagios por Covid-19. FOTO: EFE/EPA/MOHAMED MESSARA.

Túnez, 12 ene (EFE).- Túnez se prepara para un eventual nuevo confinamiento de la población acuciado por el grave aumento de los contagios por Covid-19 y la saturación de su sistema sanitario, que según las autoridades se halla al borde del colapso.

De acuerdo con las últimas cifras, apenas quedan ya camas de reanimación libres en la mayoría de las gobernaciones del país, y en particular en el eje sur que forman las ciudades de Mahdia, Sousa y Sfax, una de las zonas de mayor concentración poblacional.

En Sousa y Sfax, segunda ciudad en importancia, la ocupación se cifra en un cien por cien de las camas disponibles y en Mahdia se encuentran al borde de la saturación.

“La tendencia es que la situación empeore en los próximos días en todo el país, por lo que se esta valorando la opción de medidas de precaución más drásticas”, explicó a Efe una fuente del Ministerio de Sanidad.

Entre ellas, el Gobierno estudia la posibilidad de decretar un confinamiento total en el país a partir del jueves, día en el se conmemora el décimo aniversario de la revolución que derrocó la dictadura de Zinedin el Abedin Ben Ali y causó el estallido de las ahora marchitadas “Primaveras Árabes”.

Como en años anteriores, se prevé que ese día se produzcan manifestaciones y protestas, que el Gobierno teme este año mayores y más virulentas debido a la grave crisis económica que sufre el país y que ha agudizado la pandemia.

INCREMENTO EXPONENCIAL DESDE EL VERANO
Túnez, país con apenas 11 millones de habitantes y una fuerte industria turística -clave para su economía- sufre un incremento exponencial de los efectos de la pandemia desde que el 27 de junio optara por abrir sus fronteras en un intento por salvar la temporada estival.

Hasta esa fecha, las autoridades habían reportado apenas 1.500 contagios y medio centenar de decesos, e impuesto medidas estrictas de seguridad.

En la actualidad, el número de contagios confirmados ronda los 150.000 y el deceso es de 5.284 pese a que las restricciones como la prohibición de viajar entre provincias y el toque de queda nocturno siguen en vigor, al igual que el uso obligatorio de la mascarilla.

Sin embargo, y a pesar de las multas, los viajes interprovinciales se repiten sin obstáculos, el toque de queda se quiebra y la mascarilla no es aún habitual, en particular en los transportes colectivos privados, los más habituales en el país.