Villavicencio presentó un punto de Igualdad de Género presenten un exhorto para dictaminar las diversas iniciativas de las diputadas para despenalizar el aborto. FOTO: @SLVillavicencio.

México, enero (SEMlac).- La diputada Lorena Villavicencio presentó un punto de acuerdo en la Cámara de Diputados para que las Comisiones de Salud, de Justicia y de Igualdad de Género presenten un exhorto para dictaminar las diversas iniciativas de las diputadas para despenalizar el aborto, y ofrecer servicios de salud gratuitos a las mujeres que decidan interrumpir el embarazo.

Considero que el tema “está en nuestra cancha” por ser la Legislatura de la Paridad y es responsabilidad reconocer el derecho de las mujeres a decidir sobre su sexualidad reproductiva, el cual tutela otros derechos como la autonomía de las mujeres, el acceso a la salud, la dignidad e integridad de ellas, y el libre desarrollo de la personalidad.

Precisó la legisladora que despenalizar el aborto no obliga a ninguna mujer a hacerlo, sólo le permite decidir sobre su sexualidad reproductiva.
Criminalizar no desincentiva o inhibe conductas, es una ley restrictiva que no evita a las mujeres aborten, pero si las empuja a la clandestinidad donde pierden la vida o la libertad, señaló.

Abundó: “no podemos permitir la intromisión de grupos anti derechos o religiosos en nuestra actividad legislativa. Ni tampoco permitir que el útero de las mujeres sea controlado por el Estado”.

Lorena Villavicencio expresó que tiene conocimiento de que la Comisión de Igualdad de Género ha hecho diversos parlamentos y tiene listo diversos dictámenes.

Felicitó al Poder Legislativo y al presidente de la República de Argentina, por la aprobación de la ley para despenalizar el aborto el pasado 30 de diciembre, en un momento histórico acompañado de miles de mujeres y feministas de todo el país.

Opinó que es un reconocimiento al movimiento feminista transformador por pugnar y no cejar en el reconocimiento de un derecho inalienable que nos distingue de otras especies, como es el derecho a decidir.

Se derrumba, dijo, uno de los pilares de un sistema de creencia y costumbres responsables de la desigualdad de las mujeres.

Al pronunciarse por un aborto legal y seguro demandó de las diputadas de la LXIV Legislatura iniciar con el proceso histórico para debatir un tema de derechos humanos, como es la capacidad de decidir sobre nuestro propio cuerpo y sexualidad reproductiva que es parte de las exigencias importantes del movimiento amplio de mujeres y feministas de este país.

Acabemos con esas visiones retrógradas, patriarcales y colonizadoras que ven a las mujeres seres incompletos o no tuviéramos plena autonomía para gobernar nuestras vidas y tomar nuestras decisiones, acotó.

Es indispensable dictaminar para lograr el derecho de las mujeres a decidir sobre nuestra sexualidad reproductiva.

Estamos obligados a tutelar el principio de laicidad en cada una de nuestras decisiones como Congreso de la Unión.

Consideró que se debe respetar la decisión de las mujeres de ser madre o no, como lo establece el artículo 4 de la Constitución, por lo que esta decisión la debe respaldar el Estado mexicano garantizándole el acceso a servicios de salud para evitar cualquier riesgo en la vida de las mujeres que así decidan hacerlo, así como respaldar a las mujeres que deciden ser madres.

Es hora de respetar la vida, derechos y libertades de las mujeres. No hacerlo implica complicidad y violencia institucional.

Consideró que también es un tema de justicia social ya que las mujeres mueren por no poder pagar los servicios de una clínica privada en condiciones seguras, obliga a las mujeres pobres a ser madres para reproducir la desigualdad o las vidas precarias. Se olvida el contexto de violencia que las mujeres viven en este país, donde en muchas latitudes la sexualidad es también forzada u obligada.

Con ello, además, damos cumplimiento a recomendaciones de la CEDAW, la Convención interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres denominado Belén do Pará y al bloque convencional.

El Estado mexicano tiene la función de hacerse cargo de las desigualdades sociales, de atender la realidad, el aborto sucede a pesar de los golpes de pecho, y las condiciones no son iguales para todas las mujeres. La vida y el reconocimiento de la persona inician con el nacimiento.