Hoy en día es cada vez más común que las personas se declaren como no binarias, ¿pero esto qué significa? Las personas pueden identificar su género con este y muchos otros términos que no siempre entran dentro de las categorías “hombre” o “mujer”, un binarismo preponderante en muchas sociedades. NotiPress te explica algunos puntos básicos para comprender estas identidades.

El género es un tema que, aunque parezca simple e inamovible para muchos, resulta complejo y diverso para cada persona. Estudios actuales sobre sexualidad humana, sociología, psicología y cultura han determinado, el género no puede referirse únicamente a una dimensión biológica, es decir, pensar que los genitales determinan el género de una persona.

Algunos autores especializados consideran el desarrollo de la identidad de género como un proceso dinámico y multifactorial donde convergen la cultura, la sociedad, la psicología y las creencias individuales. Con esto en cuenta, no siempre la identidad de género de las personas coincide con el binarismo impuesto en la sociedad.

Si bien existen personas identificadas así mismas perfectamente como varón o como mujer, aquellas que no lo sienten así caen en el “espectro no binario”. Aunque el “género no binario” también es una identidad en sí, resulta un término paraguas para otras identidades que no entran dentro del binarismo hombre/mujer. Estas identidades pueden ser: agénero, demigénero, género fluido, bigénero, poligénero, entre otras.

Las identidades no binarias existen para darle nombre a las experiencias de género diferentes a las habituales. Por ejemplo, una persona demigénero puede identificarse parcialmente con ciertos aspectos de ser mujer u hombre y también identificarse con aspectos de otras identidades. Una persona de género fluido es aquella que se identifica con un género en cierto período, para en otro período identificarse con otro género; los ejemplos son tan abundantes como personas hay en el mundo.

Debe tomarse en cuenta que no existe un consenso con definiciones específicas para cada identidad no binaria, puesto que cada persona tiene una definición sobre el género y cómo decide expresarlo. Asimismo, identidad de género debe entenderse diferente a la expresión de género: una persona puede autopercibirse varón, mujer o no binaria y expresar su género como mejor le guste.

Al igual que con la identidad de género, la expresión de género es sólo otro de los aspectos de la sexualidad humana definida por convenciones sociales. Lo percibido como distintivo de un hombre o de una mujer difiere en cada cultura, sociedad, población y persona. De aquí que una persona no binaria pueda expresar su género con vestimenta femenina, masculina o combinar ambas o, una mujer pueda expresarse “más o menos femenina” según su sentir.

Existen otros términos que pueden confundirse con identidad de género, como la orientación sexual la cual define a qué géneros las personas se sienten atraídas romántica y sexualmente. Si una persona se reconoce hombre, mujer o se encuentra en el espectro no binario, puede tener ciertas preferencias sobre a qué personas se siente atraída. Una persona puede ser poligénero y sentirse atraída hacia sólo varones o sentirse atraída a una persona sin importar su género. Las etiquetas usadas para la orientación sexual son igual de diversas: gay, lesbiana, bisexual, pansexual, polisexual, demisexual, asexual.

Lo importante, y siempre a tener en cuenta, sobre estas identidades no binarias es que son un reflejo de lo complejo que es el ser humano. Las experiencias e identidades de muchas personas no entraban dentro de las categorías “hombre/mujer” por lo que fue necesario darles nombre. No se trata de una moda o algo pasajero, sino de la expresión diversa y libre de realidades diferentes a las que siempre se pensaron. Como parte de una nueva realidad, es el deber de todos respetar estas identidades y aceptarlas, pronombres y todo.