El boxeador Leo Santa Cruz celebra su victoria ante Kiko Martínez el sábado 27 de febrero de 2016

Redacción deportes, 30 oct (EFE).- El mexicano Leo Santa Cruz, campeón superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo, se enfrentará este sábado en San Antonio (Texas) con el estadounidense Gervonta Davis, monarca regular ligero, en un pleito en que se jugarán las dos fajas.

Santa Cruz, con 37 victorias, 19 por nocaut, una derrota y un empate, tratará de mostrar su boxeo técnico, con buenas combinaciones desde atrás ante un rival con una gran pegada que, si llega bien al pesaje, será peligroso.

Se trata de un duelo de difícil pronóstico porque el mexicano es uno púgil entregado a su carrera profesional, que se ha preparado con rigor y combatirá en su división natural, mientras Davis, conocido por sus excesos, necesitará bajar a las 130 libras, peso acordado.

El ganador se quedará con las dos fajas, lo cual significa que si el mexicano se impone, al ganar la de la división ligera, en poder de Davis, se convertirá en monarca en cinco divisiones luego de haber reinado en las categorías gallo, supergallo, pluma y superpluma.

“Me enfrento al mejor peleador de la división. Si quieres ser el mejor, tienes que vencer al mejor. Tengo que ir contra el mejor peleador. Quería desafiarme a mí mismo. Sé que esta es una pelea peligrosa para mí, pero quiero ponerme a prueba”, dijo Santa Cuz al llegar a San Antonio.

Para Gervonta Davis, invicto en 23 peleas, 22 ganadas por nocauts, el combate puede ser un antes y un después en su afán de tener acceso a las grande bolsas; en su pelea anterior, en la que derrotó al cubano Yuriorkis Gamboa, el estadounidense no se vio dominante, pese a imponerse por nocaut.

El caribeño estaba disminuido físicamente y aún así estuvo a punto de soportar la pelea completa de pie, aunque Gervonta lo derribó en el segundo minuto del asalto final.

Esa vez, Davis tuvo dificultades para dar las 135 libras del peso ligero y está por ver si será capaz de este viernes dar las 130 sin llegar disminuido ante un rival con oficio, al que no podrá darle oportunidades.

“Mi equipo y yo decidimos trasladar nuestro campamento a Las Vegas para que pudiéramos tener un campamento perfecto. Pasamos 15 semanas entrenando, así que estoy bien preparado. Ojalá Leo esté bien preparado y le demos a la afición lo que quiere ver”, indicó.

La velada en San Antonio será ante unos 20.000 aficionados y tendrá otro pleito de título mundial, entre los estadounidenses Mario Barrios, campeón regular superligero de la AMB, y Ryan Karl.