Vista del piloto neozelandés Scott Dixon durante una carrera.

Redacción Deportes (EE.UU.), 26 oct (EFE).- La temporada automovilística IndyCar llegó a su final ayer, domingo, con la carrera que se celebró por el circuito urbano de St.Petersburg (Florida), la primera prueba que tuvo que ser aplazada debido a la pandemia del coronavirus.

A pesar de la ausencia de espectadores en las gradas de los circuitos, el gran éxito de la IndyCar fue no rendirse a los efectos destructivos del COVID-19 y como hicieron el resto de los deportes profesionales en Estados Unidos consiguieron concluir su temporada regular.

IndyCar se convirtió en la primera serie importante de deportes de motor en llegar a la bandera a cuadros, relativamente ilesa y lo más estable posible durante una pandemia.

El veterano piloto neozelandés Scott Dixon se acreditó un sexto campeonato de IndyCar, mientras que el estadounidense Josef Newgarden se apuntó a victoria en la carrera que se celebró en las calles del centro de St. Petersburg, empató en triunfos con el nuevo campeón, pero acabó con menos puntos.

Dixon, de 40 años, nacido en Australia, pero de nacionalidad neozelandesa, llegó a los 537 puntos tras haber disputado 11 carreras, las mismas que Newgarden, quien ocupó el segundo puesto con 521 puntos.

Considerado el mejor de su generación, Dixon ocupa el tercer lugar en la lista de victorias de todos los tiempos de IndyCar, detrás de los estadounidenses Foyt y Mario Andretti.

Su primer título fue en 2003, su primera temporada con Ganassi, y su último campeonato se produce cuando el equipo ha dado la bienvenida a la organización al siete veces campeón de NASCAR, Jimmie Johnson.

Ganassi ahora tiene 13 campeonatos en total y Dixon dijo que el dueño del equipo parecía preocupado antes de la carrera porque gran parte de su ventaja en puntos había sido reducida por Newgarden.

A pesar de que no pudo conseguir el título, Newgarden fue el gran animador de la competición en la segunda mitad de la temporada después que con 11 carreras disputadas estaba abajo 117 puntos, que redujo hasta 16 en las últimas seis pruebas que faltaban por celebrarse.

El joven estadounidense Colton Herta confirmó todo el potencial que posee de cara al futuro al acabar en el tercer puesto con 421 puntos.

La gran revelación de la temporada fue sin discusión el novato mexicano Pato O’Ward, de 21 años, el piloto regiomontano, quien con el monoplaza No. 5 de equipo Arrow McLaren SP, completó una temporada de lujo para ocupar el cuarto puesto con 416 puntos.

“Estoy muy orgulloso de Arrow McLaren SP y de mí mismo por lo que logramos este año. Nuestra victoria tendrá que esperar. Llegamos en segundo lugar en la última carrera de la temporada, y nos quedamos a solo cinco puntos del tercer lugar en el campeonato”, declaró O’Ward tras hacer balance de la temporada.

El joven piloto mexicano reiteró que “tenemos mucho de qué estar orgullosos. Estoy muy agradecido por la oportunidad que me dieron. Creo que demostramos que somos una fuerza a tener en cuenta, y convencimos que el próximo año vamos a presionar aún más a los veteranos y arrebatarles el campeonato”.

Uno de esos veteranos fue el piloto australiano Will Power, que ocupó el quinto puesto (396 puntos), el estadounidense Graham Rahal (sexto, 377) el japonés Takuma Sato (séptimo, 348), el francés Simon Pagenaud (octavo, 339), y los estadounidenses Alexander Rossi (noveno, 317) y Ryan Hunter-Reay (décimo, 315).

Otro corredor novato, sensación, fue el español Álex Palou, quien en St.Petersburg acabó decimotercero, y decimosexto (238 puntos) en la clasificación general al concluir el campeonato como piloto de monoplaza No. 55 Guaranteed Rate Honda del equipo Dale Coyne Racing with Team Goh.

Palou, el piloto español de 23 años, al analizar lo que había sido la temporada reconoció que había dado una mezcla de buenos y malos momentos, pero, sin discusión, una gran experiencia.

“Mirando hacia atrás, hubo algunos buenos momentos y otros no tan buenos. Creo que fue una temporada difícil, en general, con la práctica limitada para aprender las pistas y entender el auto, pero fue una gran experiencia de aprendizaje que, con suerte, ayudará en el futuro”, subrayó Palou.

Gloria Regil