San Miguel de Allende, 16 Octubre 2020.- La antigua tradición del Día de Muertos, que recuerda con ofrendas y altares a aquellos que han partido y cuyos orígenes se remontan a las culturas prehispánicas de México, se celebrará de una manera especial y diferente en Rosewood San Miguel de Allende a través de experiencias íntimas en la privacidad de las Residencias Rosewood.

De acuerdo a la ancestral leyenda, el 1 de noviembre las almas regresan al mundo tangible para visitar a sus seres amados y deleitarse con aquellas cosas que disfrutaban en vida. Para vivir cada detalle de esta tradición, Rosewood San Miguel ha creado una experiencia personalizada que los huéspedes podrán experimentar desde la privacidad de su Residencia.

Comenzando por un recorrido guiado por el cementerio municipal, los visitantes conocerán de cerca el folclor que acompaña a esta festividad y los rituales que las comunidades locales realizan cada año en honor a sus muertos, tradición que, por su riqueza cultural, ha sido declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.


Una vez en el hotel, los huéspedes contarán con todos los elementos necesarios para crear su propio altar en el patio central de su residencia y personalizarlo tanto como lo deseen con fotografías de sus seres queridos, veladoras, flores, papel picado, comida y bebida.

Una sesión privada de maquillaje transformará a toda la familia en catrines y catrinas para que juntos celebren la noche del 1 de noviembre con un menú especial diseñado por el Chef Vincent Wallez que será servido, junto con una degustación de tequilas premium, en la intimidad del comedor de la Residencia decorada con motivos propios de esta festividad

Finalmente, cada familia tendrá la oportunidad de ser parte de un taller de mojigangas -figuras alegóricas que son parte esencial de las callejoneadas de San Miguel de Allende- y aprenderán, paso a paso, el arte de elaborar a estos personajes de la mano de artesanos locales.

Las celebraciones del Día de Muertos también estarán presentes en todo el hotel, desde su ambientación con flores de cempasuchil y detalles tradicionales que adornarán sus diferentes espacios, hasta la realización de un alegre desfile de catrines y catrinas por los pasillos y jardines de la propiedad que finalizará con una cena de tres tiempos y de capacidad reducida en el Jardín Rosewood, justo frente a la Parroquia de San Miguel Arcángel.

Además, todos los huéspedes y visitantes podrán disfrutar del delicioso pan de muerto, churros y chocolate caliente que Luna Rooftop Tapas Bar tendrá disponible durante esta temporada, rodeados por la apacible y colorida vista panorámica que brinda este icónico espacio.

Las residencias de Rosewood San Miguel de Allende, dispuestas a lo largo de un pintoresco camino empedrado con faroles y balcones de hierro forjado, son el espacio ideal para fundirse plenamente con la cultura local y, al mismo tiempo, para disfrutar de un prolongado descanso, lejos de la rutina. Sus amplios espacios, combinados con el característico lujo colonial de Rosewood San Miguel de Allende, brindan una estancia de elevada privacidad reflejando en cada uno de sus detalles un impecable diseño arquitectónico que armoniza con su entorno.