Científicos sugieren buscar en la Luna evidencia del pasado geológico de Venus en rocas que pudieron impactar la Luna en un pasado. FOTO: PIXABAY/ILUSTRATIVA.

Un nuevo estudio de astrónomos de la Universidad Yale sugiere buscar en la Luna pruebas de vida pasada en Venus.

Esto debido a la literatura científica que en años recientes ha sugerido la habitabilidad de aquel planeta hace miles de millones de años.

Según el estudio, los científicos podrían encontrar evidencias del estado geológico de Venus en aquel entonces en rocas expulsadas al espacio por el impacto de asteroides y cometas en el planeta, las cuales podrían haberse conservado en la Luna.

De acuerdo a los autores del estudio, este tipo de impactos en Venus podrían haber expulsado alrededor de diez mil millones de rocas hacia una órbita que intersectase con la Tierra y la Luna, impactando eventualmente en la Luna como asteroides venusinos.

Esta clase de impactos catastróficos sólo ocurren cada cien millones de años, aunque ocurrían con mayor frecuencia hace miles de millones de años, explicaron.

A diferencia de las rocas impactadas en la Tierra –probablemente sepultadas por la actividad geológica–, las de la Luna podrían encontrarse mucho mejor conservadas.

Los científicos basan su teoría en la mayor velocidad con la cual los asteroides chocan contra Venus, en comparación de aquellos impactos contra la Tierra, provocando la expulsión de una cantidad mayor de materia, así como en la probabilidad de que una gran fracción del material expulsado se haya acercado a la Tierra y la Luna.

Con el programa Artemisa, de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA), que planea nuevamente enviar humanos a la Luna en 2024, los investigadores tendrían una oportunidad para comprobar su teoría.

La NASA igualmente ha expresado su intención de comprar polvo y rocas lunares a empresas privadas, según expresó en una publicación de su blog, donde invita a empresas comerciales a presentar propuestas para la recolección de recursos espaciales.

Actualmente existen diversos análisis químicos capaces de ayudar a discernir entre las rocas provenientes de Venus y aquellas de la Luna, comentan los autores del estudio aceptado el 5 de octubre de 2020 en Planetary Science Journal.

Venus pudo haber tenido una atmósfera similar a la Tierra hace unos 700 millones de años, creen muchos científicos. Después de eso, el planeta experimentó un efecto invernadero desbocado y desarrolló su actual clima inhóspito.

La atmósfera de Venus es tan espesa al día de hoy que ninguna roca es capaz de escapar después de un impacto de asteroide o cometa. No obstante, a mediados de septiembre se dio a conocer la presencia de fosfino, un gas comúnmente asociado, en la Tierra, a la presencia de vida microbiana.

Sin embargo, más evidencia se requiere para señalar contundentemente este gas como una evidencia de vida en Venus.

Ante las dificultades actuales de enviar misiones de exploración a Venus, debido a su superficie inhóspita, esta teoría sobre la posibilidad de encontrar pruebas del estado geológico pasado de aquel planeta en piedras albergadas en la Luna provee de un método menos complicado para la investigación de posible vida extraterrestre en dicho planeta.