Rosario Hernández Vargas, Directora General del Centro Estatal de Trasplantes.

San Juan del Río, 23 Septiembre 2020.- Al dar a conocer que en Querétaro hay alrededor de 80 personas en espera de un trasplante, la Directora General del Centro Estatal de Trasplantes, Rosario Hernández Vargas, manifestó que el gran reto del organismo es que la población acepte la donación de órganos y tejidos, que pueden salvar y mejorar vidas.

En entrevista, destacó que actualmente hay más de 23 mil personas en lista de espera, mientras que en el Estado de Querétaro, 30 personas esperan una córnea, 48 un riñón y dos esperando un hígado.

“Queremos que el tema de los trasplantes sea un tema de sobremesa en las familias, debido a que la persona debe tomar la decisión en vida para que su familia sepa cuál es su voluntad y al fallecer ya sepa cuál es su voluntad”.

Rosario Hernández, indicó que el municipio de San Juan del Río, ha significado un gran avance para los trasplantes, ya que personas que han fallecido en este lugar, han contribuido para el trasplante de pulmones, que es uno de los más complejos para Querétaro.

“San Juan del Río ha sido gran potencia generadora de pulmones y ha sido el segundo hospital a nivel nacional que obtuvo una donación multiorgánica después del regreso a las actividades, derivado del Covid-19”.

La especialista, manifestó que una vez que se realiza un trasplante exitoso, la calidad de vida de una persona es totalmente diferente, ya que antes tienen que estar conectados a una máquina, ya sea con diálisis o hemodiálisis, no van a la escuela y dejan de trabajar.

De ahí que indicó que la salud de los pacientes se convierte en un problema familiar muy complejo, ya que la atención médica resulta muy cara.

Sin embargo, destacó que un trasplante de algún órgano, significa un cambio total a la vida de la persona, ya que vuelven a su vida normal, vuelven a ser padres, madres, regresan a la escuela y a sus actividades normales.

Rosario Hernández Vargas, puntualizó que el rango de edad de las personas que más llegan a ocupar un trasplante, oscila entre los 24 y 48 años de edad, que son las edades que repuntan en la necesidad de un trasplante.

“Desgraciadamente los jóvenes cada vez están incrementando en esta lista de espera, desconocemos la causa, seguramente es la alimentación, la manera de vivir de ahora y la gran cantidad de contaminantes que antes no considerábamos”, finalizó.