La tormenta tropical Beta amenaza con fuertes lluvias, inundaciones y marejada ciclónica a Texas. FOTO: EFE/NOAA-NHC.

Miami, 22 sep (EFE).- La tormenta tropical Beta amenaza con fuertes lluvias, inundaciones y marejada ciclónica a Texas, donde tocó tierra la noche del lunes y donde permanecerá prácticamente estacionaria antes de dirigirse el miércoles a Luisiana y Misisipi, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC).

Hasta el momento, las autoridades locales han reportado graves inundaciones en la ciudad de Houston debido a Beta, que tocó tierra en Bahía de Matagorda con vientos máximos sostenidos de 75 kilómetros por hora.

Se prevé que su lentitud empeore las condiciones para la costa sureste de Texas.

Beta estaba unos 15 kilómetros al este sureste de Victoria y unos 55 kilmetros al oeste de Palacios, ambas ciudades en Texas, según el más reciente boletín del NHC.

La tormenta, la número 23 de esta agitada temporada de huracanes atlántica, presenta vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y se mueve muy lentamente a 6 kilómetros por hora.

Los meteorólogos del NHC, con sede en Miami, señalaron que las bandas de lluvia de Beta continuarán llevando aguaceros al sureste de Texas y causando problemas de inundaciones “importantes”.

Mientras el huracán Teddy se aleja de Bermudas y amenaza con condiciones de tormenta tropical a Canadá, especialmente con fuertes lluvias y vientos y “destructiva” marea a la provincia canadiense de Nueva Escocia.

Teddy, que se encuentra 590 kilómetros a sur de Halifax (Nueva Escocia), presenta vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora y se dirige rápidamente hacia el noroeste a cerca de 44 kilómetros por hora.

El centro de Teddy se desplazará sobre el este de Nueva Escocia el miércoles y luego cerca o sobre Terranova.

Por su parte, la tormenta tropical Paulette, que se regeneró el lunes y que no representa amenazas en tierra, se mueve hacia el este noreste del sur de las islas Azores a 28 kilómetros por hora.

El NHC reportó que se encontraba unos 470 kilómetros al sureste de las Azores y presentaba vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora.

Cuando faltan aún más de dos meses de la temporada de huracanes, 23 tormentas con nombre se han formado hasta ahora, que dan crédito a la “extremadamente activa” temporada de 2020 que pronosticó la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EE.UU.

Las previsiones de la temporada ciclónica 2020, que termina el 30 de noviembre, suponen un récord de hasta 25, que supera las 21 que la NOAA pronosticó para 2005, cuando Katrina ocasionó la muerte de más de 1.800 personas y daños por unos 125.000 millones de dólares, especialmente en Luisiana.

La NOAA prevé este año entre 19 y 25 tormentas tropicales con nombre, lo que significa que tengan vientos de 63 kilómetros por hora, de las cuales 7 a 11 podrían convertirse en huracanes, con vientos de 119 kilómetros por hora, con hasta 6 muy poderosos.