Comienza el curso escolar en Grecia con uso obligatorio de mascarilla.

Atenas, 14 sep (EFE).- El curso escolar comenzó este lunes en Grecia, siete días más tarde de lo anunciado, en medio de quejas de padres y profesores por la falta de medidas de seguridad adecuadas en los colegios y con la obligación para todos, maestros y estudiantes, de usar mascarilla.

Este primer día tras casi medio año sin ver el cole por dentro ha sido completamente distinto a la algarabía que suele describir el reencuentro entre alumnos en tiempos normales: los niños entraban en el colegio ordenados por clases y a la entrada un profesor les explicaba a qué aula dirigirse.

En algunos colegios, la dirección reunió a los alumnos en el patio, siguiendo estrictamente las medidas de distanciamiento. En otros, se les tomaba a la entrada la temperatura y se les indicaba cómo desinfectar sus manos.

Muchos alumnos de la educación secundaria llegaron a los colegios acompañados por sus padres. La mayoría de ellos se ponían la mascarilla justo antes de entrar en el colegio.

COMIENZO ESCOLAR EN MEDIO DE PROTESTAS

A pesar de las manifestaciones que tuvieron lugar la semana pasada en varias ciudades griegas, hoy los incidentes han sido la rara excepción.

Los padres implicados en este movimiento expresan su preocupación de que el uso de mascarilla impide al niño respirar correctamente o están convencidos de que los niños no pueden utilizarla bien y por eso, se exponen aún mas a infecciones. Otros, rechazan incluso la existencia de la pandemia del coronavirus que atribuyen a una conspiración mundial.

“Sé que no es agradable poner mascarilla, pero es lo único que sirve para evitar infectar al otro”, declaró el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, al asistir al comienzo del curso escolar en un colegio de Atenas.

En una rueda de prensa este domingo, Mitsotakis afirmó que el Gobierno optó por hacer obligatorio el uso de protección facial porque era prácticamente “imposible” aumentar en tan solo unos meses el número de aulas para colocar a niños más espaciados.

El primer ministro admitió que “no cabe duda” de que habrá infecciones en los colegios, pero aseguró que las autoridades están listas para gestionar estas situaciones.

Además de los padres que se oponen al uso de mascarilla, Mitsotakis quiso contestar con ello también a las críticas del profesorado, que se queja de la falta de medidas de seguridad adecuadas en los colegios.

Los profesores, apoyados por algunos expertos, exigen un máximo de 15 estudiantes por aula. En las ciudades, hay entre 23 y 28 por clase; en los privados, esta cifra puede superar los 30.

USO DE MASCARILLA OBLIGATORIO A PARTIR DE 4 AÑOS

El uso de mascarilla es obligatorio para profesores y alumnos mayores de 4 años en la clase y en el transporte escolar.

No es obligatorio ni en los gimnasios ni durante el recreo, aunque cada clase realizará su pausa por separado para minimizar el contacto entre los niños.

Aunque inicialmente no estaba en sus planes, el Gobierno cedió a la presión social y el ministerio del Interior decidió financiar la distribución gratuita de mascarillas de tela a cada alumno y enseñante.

A los alumnos que se presentan sin mascarilla se les prohíbe la entrada en el colegio y se les computa como ausencia.

El ministerio de Educación insiste que el uso correcto de la mascarilla es primordial, y prometió que habrá visitas regulares de médicos a los colegios para enseñárselo a los menores de 10 años.

El primer día del año escolar está tradicionalmente dedicado a una ceremonia religiosa de bendición del colegio.

Este año, los alumnos recibieron la bendición de la iglesia en el interior de sus aulas, donde se les han distribuido las mascarillas y los libros de texto, y se les han explicado las reglas especiales que regirán la vida escolar para evitar la propagación de la pandemia.

Otro problema de los colegios es el de la limpieza. Aunque la gestión de la pandemia exige desinfecciones frecuentes, el Gobierno ha contratado para este año escolar el mismo número de limpiadoras -se trata de una profesión que en Grecia lo ejercen casi exclusivamente mujeres- y muchas de ellas a tiempo parcial.

Además, decidió exigir para la contratación un “certificado de conocimiento adecuado de griego”, que no disponen muchas mujeres migrantes que trabajaban desde hace años como limpiadoras.

El resultado es que especialmente en los grandes centros urbanos, no hay suficientes limpiadoras. En el Ayuntamiento de Atenas, con 400 colegios han sido contratadas tan solo 264.