Tener una hiperconectividad en el ámbito empresarial implica una mejor productividad, reducción de costos e incluso mejora la seguridad de los empleados. FOTO: PIXABAY/ILUSTRATIVA.

El Internet de las cosas (IoT) es la promesa para una mayor conectividad a futuro. Diversos expertos aseguran, esta tecnología mejorará drásticamente la hiperconectividad, un factor decisivo en el mundo empresarial, porque a través de ella se podrá analizar y automatizar tareas rutinarias, mejorar procesos de producción y crear innovadores modelos comerciales, entre otros beneficios.

Asimismo los analistas financieros de BBVA cifran que los beneficios de incorporar el Internet de las cosas en el ámbito empresarial de manera correcta puede tener un impacto en la industria de al menos 344.000 millones de dólares adicionales en términos de ingresos y estiman unos 177.000 millones de dólares en ahorros de producción.

Datos de Genetec, proveedor de soluciones en inteligencia empresarial, estiman que en el 2030, 500 billones de dispositivos estarán conectados. Tener acceso a más datos posibilita a las empresas mejorar y crear nuevos lazos con otros equipos internos de la compañía como operaciones, marketing y recursos humanos.

Además, fusionando esta tecnología con la infraestructura de seguridad, se pueden utilizar herramientas analíticas para obtener valiosos conocimientos a partir de una amplia variedad de datos.

Son diversas las aplicaciones que puede tener esta tecnología, pero cuando esta se implementa adecuadamente en el ámbito empresarial trae atractivos beneficios en las corporaciones.

Uno de los más destacados es la Automatización Robótica de Procesos (RPA), a través de la cual se pueden automatizar operaciones repetitivas y tediosas para los trabajadores, de forma que puedan ser asignados a tareas donde se requiera más creatividad humana y puedan generar más beneficios para la empresa.

Las herramientas IoT también permite recopilar y analizar grandes cantidades de datos. Toda la información recopilada de los objetos ayuda a predecir posibles tendencias de los clientes y con ella se pueden diseñar mejores productos y servicios personalizados.

Además, gracias a los dispositivos inteligentes es posible garantizar la seguridad de los empleados y mejorar las condiciones laborales. Por medio de sensores integrados y dispositivos portátiles se puede monitorizar los entornos de riesgo en ámbitos como la construcción, la minería o las fábricas.

Finalmente, con el IoT las empresas obtienen un control en tiempo real de sus activos, de esta manera se pueden localizar las incidencias que interfieran en el rendimiento de la producción y mejorar los ingresos de la compañía.

En general, con este tipo de beneficios, las empresas podrán ver los movimientos de los compradores, determinar cuándo y dónde se quedan estos, qué mostradores crean más interés y cuándo las filas para pagar son demasiado largas.

De igual manera podrán hacer cambios en el diseño de la tienda y así aumentar o disminuir el personal para asegurar ofrecer el mejor servicio posible y asegurar un equilibrio correcto entre seguridad, prevención de pérdidas y servicio al cliente.

Los beneficios de implementar el IoT en el ámbito empresarial significan nuevas oportunidades de colaboración para mejorar el negocio.

En un futuro próximo el IoT ofrece el potencial de conectar prácticamente todos los objetos a internet: electrodomésticos, vehículos y hasta edificios enteros transmitirán datos y se podrán comunicar con otros objetos o personas.

Cuanto más conectadas se encuentren las máquinas, mejor conectadas estarán las personas y con tal hiperconectividad de fondo, las compañías deberán implementar soluciones tecnológicas como esta, de lo contrario estarán en desventaja con la competencia y tendrán un alto riesgo de desaparecer.