Varios incendios han estallado nuevamente este mediodía en el campo de refugiados griego de Moria. FOTO: EFE/EPA/PANAGIOTOU.

Atenas, 10 sep (EFE).- Varios incendios han estallado nuevamente este mediodía en el campo de refugiados griego de Moria, en las pocas zonas que todavía quedaban sin destruir tras los fuegos del martes y miércoles.

Según informa la televisión pública griega ERT, los incendios se ha producido en el olivar que rodea las instalaciones y está quemando las pocas carpas que quedaban.

Equipos de bomberos están arrojando desde el aire agua para intentar extinguir el fuego.

A lo largo de toda la mañana varios focos que fueron sofocados con rapidez.

En las carreteras que rodean el campo más de 12.000 personas esperan a que lleguen nuevas carpas o sean trasladadas a los tres barcos prometidos por el Gobierno griego para albergar a los mas vulnerables.

Sin embargo, según medios locales, vecinos de la isla griega han bloqueado la carretera de acceso al campo en el punto por el que deben entrar los vehículos militares y la maquinaria para preparar el terreno para las nuevas carpas.

El gobernador de la región del Egeo Septentrional, Konstantinos Mutzuris, afirmó hoy que la población local estaría dispuesta a aceptar un centro de registro en el que los refugiados que lleguen a Lesbos pasen una noche o dos, pero no una estructura cerrada con miles de personas.

“En Lesbos es casi imposible crear otra estructura porque la población ha estado sufriendo durante tanto tiempo y tiene miedo”, añadió Mutzuris a la emisora Skai.

El portavoz del Gobierno griego, Stelios Petsas, aseguró que las primeras personas podrán pernoctar hoy mismo bajo techo, pero reconoció que la operación tardará días, a la vista de la magnitud del desastre.

Según Petsas, entretanto se ha podido restablecer ya el reparto de víveres y agua.

Miles de personas pasaron la noche en la calle, instaladas en la carretera que rodea lo que hasta el martes era el campo de refugiados, sin poder comer ni beber nada desde el martes por la noche.

El portavoz gubernamental señaló que ha comenzado la operación de hacer pruebas de COVID-19 a gran escala y han sido enviados ya a la isla 19.000 test.

El campo llevaba una semana en cuarentena tras la aparición de un primer caso de COVID-19 en un refugiado somalí y la detección posterior de 35 personas que habían entrado en contacto con él.

El incendio estalló precisamente después de que las autoridades comunicaran a estas personas que debían ser aisladas, una circunstancia que el Gobierno griego considera una prueba de que fue intencionado.

Petsas recalcó que los autores de los incendios pensaban que de esta manera podrían provocar su salida de la isla, pero “no se irán”, salvo los menores no acompañados que ya han salido, añadió.