Algo más de 300 ñus han muerto en un solo día por una estampida cuando intentaban cruzar el río Mara, en el suroeste de Kenia. FOTO: EFE/Patricia Martínez/ Archivo.

Nairobi, 25 ago (EFE).- Algo más de 300 ñus han muerto en un solo día por una estampida cuando intentaban cruzar el río Mara, en el suroeste de Kenia, dentro de la migración anual que más de un millón de estos mamíferos hace desde Tanzania en busca de mejores pastos.

El suceso ocurrió este domingo. Aunque es habitual que miles de ñus fallezcan cada año por cansancio, ahogamiento o devorados por cocodrilos en el río que cruza la reserva de Masái Mara, se trata de la mayor muerte masiva registrada en un día de la historia reciente, aseguraron conservacionistas citados hoy por los medios locales.

“He vivido en el Mara durante los últimos diez años y esto es, de lejos, lo peor que visto”, afirmó el subjefe de los guardabosques de la reserva, Eddy Nkoitoi.

Al parecer, los animales usaron un punto del río en el que la marea era muy fuerte, lo que desencadenó una estampida agravada por la presión de la parte trasera de la manada.

“Todas las bestias que venían de atrás pisaron a las de adelante. Cientos murieron, ofreciéndole a los cocodrilos y los buitres más de lo que podían masticar”, señaló Nkoitoi.

El fotógrafo Antony Ole Tira declaró que cientos de turistas presenciaron la tragedia desde vehículos todoterreno.

“En un momento dado, los guardabosques pensaron bloquear el punto de paso, pero no fue posible debido a la congestión de los animales”, dijo Tira, citado por el diario Daily Nation.

La llamada “Gran Migración”, considerada uno de los mayores espectáculos de la naturaleza en el mundo, acontece cada año entre las llanuras del parque del Serengueti (Tanzania) en dirección al noroeste, hacia la famosa reserva keniana de Masái Mara.

Más de un millón de ñus y cientos de miles de cebra y antílopes, entre otros animales, hacen la travesía en busca de pastos para deleite de las legiones de turistas que, de julio a septiembre (periodo álgido del viaje), suelen inundar la reserva.

Este año, sin embargo, el número de visitantes se ha reducido de forma drástica debido a las limitaciones de viaje provocadas por la pandemia de COVID-19.