El Molino de Urdániz, que ostenta dos estrellas Michelin en Navarra, acaba de conseguir otra en su réplica en Taipei, su primera "sucursal" fuera de España. FOTO: EFE/Foto cedida.

Madrid, 24 ago (EFE).- El Molino de Urdániz, que ostenta dos estrellas Michelin en Navarra, acaba de conseguir otra en su réplica en Taipei, su primera “sucursal” fuera de España y abierta hace 9 meses, gracias a una propuesta culinaria que “lleva a los comensales a un viaje culinario poético por el mar y las montañas”.

Así lo expresan los inspectores de la Guía Michelin Taipei & Taichung presentada este lunes, que reseña 226 restaurantes de las dos ciudades taiwanesas, entre los que El Molino de Urdániz, bajo la dirección de David Yárnoz y la ejecución culinaria de Govinda Pérez y Adrián Ter, figura como único restaurante español galardonado con un “brillo”.

La “sutil” influencia japonesa en este restaurante, abierto hace tan solo nueve meses, y el “uso liberal de hierbas frescas” redondean un menú degustación en el que los postres, que cambian a diario, completan el menú degustación de doce pases “a la perfección”, indica la Guía Michelin sobre este comedor español ubicado en el MVSA Hotel.

David Yárnoz logró la segunda estrella para la ‘casa madre’, ubicada en Urdaitz (Navarra) en la Guía Michelin España y Portugal 2019, gracias a “una cocina creativa que exalta los productos de Navarra a base de talento y personalidad”.

En cuanto al resto de la Guía Taipei & Taichung, en la capital taiwanesa Logy recibe su segunda estrella solo un año después de lograr la primera, el asador A Cut en el Ambassador Hotel pasa de ser reconocido en la categoría de Plato Michelin a lograr su primer brillo, y Sushi Akira, con una trayectoria de una década, consigue también una estrella.

En Taichung, donde los inspectores han expandido sus selecciones por primera vez este año, JL Studio (del cocinero de Singapur Jimmy Lim) consigue dos estrellas, mientras que Fleur de Sel, Forchetta y Oretachi No Nikuya debutan con una.

Muchos de estos restaurantes son segundas marcas de restaurantes que ya cuentan con una reconocida trayectoria en los países de origen de sus respectivos cocineros, aunque otros como Sushi Akira, son negocios puramente locales que cuentan desde hace años con el favor de los comensales autóctonos.

También hay casos como los del cocinero Jimmy Lim, quien después de formarse en restaurantes de fama mundial se dedica a “reinventar” la cocina de su país, Singapur, y del sudeste asiático utilizando técnicas francesas.

Justine Li es la única cocinera que logra entrar en los ‘estrellados’ de Taiwan con Fleur de Sel, tras su aprendizaje en Francia e Italia.