Martina Pérez Rendón, Directora de los Servicios de la Salud en el estado de Querétaro.

San Juan del Río, 12 agosto 2020.- La directora de los Servicios de la Salud en el estado de Querétaro, Martina Pérez Rendón, llamó a los queretanos a no implementar dietas mágicas en sus hábitos alimenticios, así como a no utilizar productos de dudosa procedencia o de propiedades comestibles en el cabello o piel.

Esto luego, de que derivado del confinamiento social por la pandemia, y el considerable aumento de la permanencia en casa, se han reportado casos de personas, donde a través de plataformas como Tik Tok, Pinterest, Facebook e Instagram, ven y deciden poner en práctica dietas extremas y no adecuadas, así como a experimentar nuevas recetas de cuidado facial o capilar.

Y es que el aburrimiento y el ocio, específicamente en el sector femenil, ha propiciado que dentro del estado, se estén presentando casos, donde el uso de faciales con verduras y frutas, mascarillas de especias, limpiadores de oliva, batidos reductivos, dietas a base de proteínas, o regímenes alimenticios extremos, vayan en aumento durante el periodo de cuarentena.

Sin embargo, aunque en muchos de estos productos, se tiene conocimiento que favorecen al cuidado de la salud al contar con propiedades benéficas para el sentido estético, no siempre es prudente experimentar en el rostro con cualquier cosa que se haya visto en Internet y a merced de los productos de la alacena.

Lo más recomendable, es seguir un tratamiento pautado por algún dermatólogo o nutriólogo y así, evitar el uso de remedios caseros de autoselección, ya que ingredientes como el vinagre, claras de huevo, cítricos y especias como la canela, pimienta y cúrcuma, más que un beneficio suponen un peligro para la piel.

Por tanto, la postura asumida por parte del departamento de servicios de la salud, es que no se haga caso de situaciones que no tengan un sustento científico.

“La invitación a la población es que lo que vayan a utilizar o ingerir, idealmente debe ser recetado, por ello primero acérquense con su médico de confianza, para que él sea quien prescriba la dosis, frecuencia, y el tiempo correcto de empleo”, recalcó Pérez Rendón.

Aseguró que ante este tipo de conductas, se debe poner por delante el mantenimiento correcto de la salud.

“Aunque los productos no sean propiamente un medicamento como tal, el que nosotros lo tomemos sin tener el cuidado adecuado, equivale a auto medicarnos y exponernos a un riesgo que no es necesario”, aseguró la doctora.