Iglesia pide orar ante violencia de cárteles en Sabanilla, Guanajuato.

San Juan del Río, 11 agosto 2020.- El poblado de “Sabanilla” pasó a formar parte de la lista no oficial de pueblos fantasma, al registrar una importante alza en la migración forzada, ante el duro panorama de violencia, extorsión, y lucha de territorio que los cárteles han desatado en aquella comunidad perteneciente al estado de Guanajuato.

De acuerdo con información de los mismos habitantes, se tiene conocimiento que desde hace ya un largo tiempo, los cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG), así como el de Santa Rosa de Lima, han hecho del lugar un campo de batalla por la disputa de aquel terreno.

Los habitantes viven en una terrorífica actualidad, donde la incertidumbre y el riego están a la orden del día; mientras que a diario hay ejecuciones y levantados, muchos otros, se han visto obligados a abandonar sus propiedades, costumbres y estilo de vida, por el temor e inseguridad que se ha intensificado dentro de la comunidad.

Ante tan complejo panorama, el sacerdote de la Parroquia del Señor de La Sabanilla, emitió un comunicado en formato audio, dirigido a ministros, para solicitarles infundir la paz y esperanza que el pueblo necesita.

“En pocas semanas todo ha sido transformado, pareciera que la paz, la tranquilidad que gozábamos bajo la protección del Señor de la Sabanilla, se ha derrumbado completamente, estamos ante los momentos más difíciles que se han registrado en la comunidad parroquial”, expresó en el audio.

Agregó que debido a la violencia, la muerte, el secuestro y las amenazas, mucha gente ha perdido la confianza y viven en el miedo, además de que muchas familias cristianas y buenas con el pueblo se han tenido que ir para salvaguardar sus vidas.

“Quiero pedirles que sean fuertes, que tengan su fe y esperanza firmes, es un tiempo en el que tenemos que reconstruir nuestra comunidad, necesitamos cimientos fuertes, confianza en la fuerza de Cristo” , reafirmó el Párroco.

En el mismo audio, el sacerdote aceptó estar pasando por una delicada situación de salud, por lo que agradeció a los ministros, hayan aceptado la misión de trabajar en la fe y tranquilidad de los habitantes de Sabanilla.

“Vamos a reconstruir la fe y la esperanza de nuestra comunidad, cuento con ustedes, pidan a Dios, que me conceda regresar fortalecido, para que junto con ustedes reconstruyamos nuestra comunidad, Cristo nos dará la fortaleza y capacidad para infundir la fe que nuestro pueblo necesita”, concluyó.