Las lluvias afectaron la producción de cerca de 150 hectáreas de cultivos de rosa a la intemperie en la comunidad de El Organal.

San Juan del Río, 1 Agosto 2020.- Las lluvias remanentes a lo largo de la semana pasada en municipios del estado, derivadas de la tormenta tropical “Hanna”, afectaron la producción de cerca de 150 hectáreas de cultivos de rosa a la intemperie en la comunidad de El Organal.

Pese a que las afectaciones no son consideradas como totales, el fenómeno meteorológico, ocasiona en primera estancia, el manchado en el color de las rosas, lo que en términos coloquiales, se refiere a la cosecha de flores pecosas, razón estética, por la que los clientes, deciden no comprarlas.

Otro de los daños que ocasionan la pérdida prácticamente total del producto obtenido en los huertos a la intemperie, es el “aguachinamiento” de las tierras, ya que con las grandes cantidades de líquido que son recibidas bajo una constante de lluvias, las plantas se “empachan” y es necesario someterlas a un proceso de desagüe, lo que retrasa y perjudica su cosecha.

Pese a la duras condiciones ambientales a las que son sometidos los cultivos de rosas al aire libre, José Guadalupe Chávez Cruz, productor y recolector en la comunidad de El Organal, comentó en entrevista exclusiva para “Rotativo de Querétaro”, que se intenta salvar por lo menos el 40 por ciento de la producción esperada.

“Lo que ahorita necesitamos es que las plantas se oreen para volverlas a preparar e iniciar con el procedimiento de cultivo, de cualquier modo tenemos que cortarlas, aunque ya no sean para venta, aunque intentamos salvar un 40 por ciento de la producción para no tener tantas pérdidas”, mencionó.

Respecto al tiempo de evolución que un rosal requiere para dar flor, José Guadalupe refirió a un tiempo aproximado de 40 a 50 días, lo que en comparación al cultivo en invernadero, sugiere un estimado de 10 días más.

Al cuestionarle la razón, del por qué siguen manteniendo los cultivos al aire libre, el productor originario de esas tierras, apuntó que la instalación y mantenimiento de un invernadero asciende a los 700 mil pesos, por lo que afirmó que no se cuentan con los recurso ni apoyos necesarios para trasladar esas hectáreas a condiciones cerradas, aunque eso les implique daños por factores ajenos a su control.