Un hombre fue detenido y acusado de varios cargos por disparar cuatro veces un arma de fuego en la recepción de un hotel de Miami Beach. FOTO: EFE/Gastón de Cárdenas/Archivo.

Miami, 29 jul (EFE News).- Un hombre fue detenido y acusado de varios cargos por disparar cuatro veces un arma de fuego en la recepción de un hotel de Miami Beach con el fin de exigir que otras personas guardasen la distancia social exigida por la COVID-19.

Los disparos de advertencia hechos por Douglas Marks, de 29 años, en el interior del hotel Crystal Beach Suites este lunes no causaron daño a nadie, según un informe policial.

Marks, que llegó a recepción para registrarse, discutió en el vestíbulo del hotel con una turista y su hijo, provenientes de Nuevo México, a los que recriminó que no estaban guardando la distancia de seguridad de seis pies (casi dos metros) recomendada para evitar los contagios de la COVID-19.

En un momento dado le pidió a la recepcionista que llamara al 911 y posteriormente hizo “cuatro tiros de advertencia”, según admitió en su declaración a la Policía tras ser detenido.

Marks enfrenta ahora dos acusaciones por asalto agravado con un arma mortal, exhibir un arma de fuego mientras se comete un delito y disparar un arma en público.

Según la web del departamento de prisiones de Miami-Dade, un juez le impuso una fianza de 11.000 dólares para obtener su libertad y ya la pagó.

Verónica Pena, identificada por los medios como la mujer que estaba con su hijo a la que Marks confrontó en el vestíbulo del hotel, dijo a la Policía que él les advirtió de que no estaban guardando la distancia social y les señaló que debían irse del lugar.

Cuando la policía llegó al hotel, Marks estaba en el vestíbulo con la pistola en la mano y fue detenido sin oponer resistencia.

Un testigo dijo haberse interpuesto entre Marks y las otras personas para evitar que les disparase, según el canal Local 10.

Varios huéspedes del hotel dijeron a los canales de televisión locales que escucharon los disparos desde sus habitaciones y temieron por sus vidas y las de sus familias, mientras que otros recordaron lo asustados que estaban la madre y el hijo por los gritos y los disparos.

El sur de Florida y especialmente el condado de Miami Dade es el epicentro de la COVID-19 en el estado, que acumula más de 441.000 casos positivos y más de 6.000 muertes por la enfermedad desde el 1 de marzo.