Expertos ven en estos tiempos de crisis la oportunidad para emprender con nuevas ideas. FOTO: CANVA/ILUSTRATIVA.

Con la pandemia de coronavirus y la transición a la nueva normalidad, se presentaron para la humanidad una larga cantidad de retos nuevos.

No obstante, estos desafíos y su consecuente necesidad de respuestas y soluciones abren la oportunidad para que emprendedores y, en particular, el emprendimiento científico y universitario, formen parte de la respuesta global a la Covid-19.

Según Andy Fishburn, director general de Virgin StartUp, rama de la multinacional Virgin dedicada al apoyo a empresas emergentes, los emprendedores suelen prosperar en situaciones complejas, como la de la actual pandemia, donde se ven obligados a utilizar su habilidad para pensar diferente, detectar necesidades y oportunidades, para entonces proveer soluciones.

De acuerdo a monitoreos de Virgin StartUp, actualmente hay un incremento en el interés de la gente por comenzar un nuevo negocio, aseguran.

Algunos consejos que resalta Andy Fishburn para quienes deseen emprender un nuevo negocio en la nueva realidad de la Covid-19 son: priorizar lo importante y concentrarse en productos y servicios con un gasto mínimo; buscar un valor en particular con el fin de resaltar el negocio por encima de otros, así como contar una historia para mantenerse en contacto con la comunidad de forma honesta.

“Comenzar una compañía es una tarea difícil y el emprendimiento tecnológico es una disciplina que evoluciona de forma constante; debemos de ver esta crisis como una oportunidad para emprender y crear nuevas ideas que sean funcionales y efectivas para la nueva normalidad que viviremos en los próximos años”, asegura al respecto José Antonio Tena, el codirector de Founder Institute México, un programa de entrenamiento de emprendedores.

En este tenor, el Foro Económico Mundial ha resaltado el papel del emprendimiento desde las universidades en la nueva realidad de la Covid-19, las cuales, asegura, tienen la capacidad de proveer a emprendedores con recursos, investigación e incentivos.

Se espera, al trabajar a la par con los gobiernos, corporaciones y organismos no gubernamentales, se lleguen a nuevos modelos y políticas comerciales que ayuden a alcanzar mejores respuestas para los distintos retos de la nueva normalidad.

Afirma este organismo internacional, el emprendimiento es una habilidad y como tal, debe formar parte de la experiencia educativa de las personas, en particular durante la nueva normalidad, donde se ha vuelto más importante un enfoque de emprendimiento social, que ya era una tendencia en ascenso previo al brote de SARS-CoV-2.

Para esto, el interés de las universidades por impartir asignaturas sobre este tema debe escalarse, sacando provecho de la experiencia adquirida durante la transición de las clases presenciales al formato en línea.

Pese a que la situación pareciera no ser la idónea, expertos coinciden, incluso los momentos difíciles, como el actual, son buenos para los emprendedores, en particular cuando se tiene en mente dar solución a los diversos problemas planteados por la nueva normalidad de la Covid-19.