Gobierno boliviano advierte con expropiar hospitales y cementerios
Gobierno interino de Bolivia advirtió con expropiar hospitales y cementerios privados en caso de que la COVID-19 agrave el colapso en centros de salud. FOTO: EFE/ Martin Alipaz /Archivo.

La Paz, 13 jul (EFE).- El Gobierno interino de Bolivia advirtió este lunes con expropiar hospitales y cementerios privados en caso de que la COVID-19 agrave el colapso en centros de salud y composantos del país.

“En caso de que lleguemos a colapsar vamos también a intervenir cementerios privados”, dijo el ministro transitorio de Gobierno (Interior), Arturo Murillo.

“No vamos a permitir que nuestra gente no tenga donde estar enterrada”, señaló ante los medios en la ciudad boliviana de Cochabamba.

Esta ciudad, una de las mayores de Bolivia con más de 600.000 habitantes, reporta desde hace semanas casos de familias que tienen que esperar durante días en sus casas con el cuerpo de un fallecido por el nuevo coronavirus, ante la saturación del cementerio municipal para poder enterrarlo o incinerarlo.

Murillo informó también de procesos para expropiar hospitales privados en Cochabamba y en Santa Cruz, la mayor ciudad de Bolivia con más de millón y medio de habitantes y la más afectada por la enfermedad.

Estas y otras de las principales ciudades bolivianas como La Paz y El Alto reportan centros sanitarios desbordados para atender un número creciente de enfermos por el nuevo coronavirus.

El ministro interino indicó que el Gobierno transitorio del país se ve obligado a intervenir en la sanidad privada ante la situación por la COVID-19, sin ánimo de “quitar nada a nadie”, sino pagando “un precio justo”.

“Vamos a hacer lo que tengamos que hacer”, subrayó, para alertar también de un incremento de precios en farmacias de hasta diez veces por encima de lo habitual.

“No se aprovechen de la gente”, comentó, pues “tienen todo el derecho de ganar, pero no de robar”, por lo que avanzó que habrá procesos penales y cierres de farmacias si se detectan sobreprecios.

Bolivia reporta 48.187 casos confirmados de COVID-19 y 1.807 decesos, en un país de unos once millones de habitantes, con unas cifras que según distintos estudios lo sitúan entre los más afectados por la pandemia en el mundo en comparación con su población y por la tasa de fallecidos respecto a los positivos de la enfermedad.