Detienen al Mochomo, presunto líder de banda implicada en el caso Ayotzinapa

Detienen al Mochomo, presunto líder de banda implicada en el caso Ayotzinapa
Detuvieron a El Mochomo, uno de los presuntos líderes del cártel Guerreros Unidos, involucrado en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. FOTO: EFE/Mario Guzmán/Archivo.

México, 29 jun (EFE News).- Las autoridades mexicanas detuvieron a José Ángel Casarrubias Salgado, alías El Mochomo, uno de los presuntos líderes del cártel Guerreros Unidos, involucrado en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, informaron este lunes fuentes federales.

José Ángel Casarrubias Salgado, de quien se sospecha estaba al mando del citado grupo criminal y haber participado en la desaparición de los jóvenes, fue detenido el pasado miércoles al cumplir una orden de arresto emitida por un juez federal del Estado de México.

La detención ocurrió en el municipio de Metepec, Estado de México y en ella participaron agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

Jose Ángel Casarrubias Salgado es hermano de Sidronio Casarrubias, líder del cártel Guerreros Unidos detenido en 2014 y quien confesó que el grupo criminal participó en la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, el 26 de septiembre de ese año en el municipio de Iguala, en el estado sureño de Guerrero.

En los próximos días, Salgado Casarrubias será presentado ante un juez, quien determinará la legalidad de su detención y le informará de los cargos por los que fue aprehendido.

A inicios de marzo, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, firmó un acuerdo con la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y la Fiscalía General de la República (FGR) para esclarecer la desaparición de los estudiantes.

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La noche del 26 de septiembre de 2014, 43 jóvenes fueron detenidos por policías municipales y entregados a integrantes del cártel de las drogas Guerreros Unidos, que los asesinaron e incineraron sus restos en un vertedero de basura, según la versión oficial del gobierno del entonces presidente de México, Enrique Peña Nieto.

Investigadores independientes descartaron la posibilidad de que fueran incinerados los cuerpos y el actual Gobierno mexicano, que preside Andrés Manuel López Obrador, reabrió las investigaciones.