Once miembros de cuatro familias en el centro de detención de Karnes, en el sur de Texas, han dado positivo a las pruebas de coronavirus. EFE

Miami, 26 jun (EFE News).- Once miembros de cuatro familias de indocumentados retenidos en el centro de detención de Karnes, en el sur de Texas, han dado positivo a las pruebas de coronavirus, informan este viernes medios locales.

De acuerdo con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), los casos corresponden a nuevos ingresos y no han estado en contacto con los otros 73 indocumentados que actualmente alberga este centro, en el que desde el lunes empezaron a hacer pruebas voluntarias para detectar COVID-19 entre los inmigrantes.

Los 11 casos, que constituyen los primeros detectados entre familias inmigrantes en los centros del ICE, son asintomáticos y las cuatro familias han sido aisladas del resto de la población de este centro, informó el jueves la agencia federal.

El ICE, que también ha empezado a hacer pruebas voluntarias en el centro de detención de Aurora (Colorado) y no descarta expandirlas a otros centros en el país, agregó que también se han detectado cuatro casos entre los empleados de Karnes County Residential Center.

Los casos identificados en Karnes, uno de los tres centros de detención en el país para familias inmigrantes, fueron incluidos en documentos ingresados el jueves en una corte federal en Los Ángeles por una monitora independiente encargada de vigilar el cumplimiento del Acuerdo Flores, el cual fija las protecciones de los menores indocumentados bajo custodia del Gobierno.

“El riesgo de COVID-19 para los menores y sus familias bajo custodia del ICE continúa creciendo”, alertó Andrea Sheridan Odin, la monitora independiente.

“La ausencia de un cumplimiento consistente con el uso recomendado de máscaras por parte del personal y de los requisitos de distanciamiento en las áreas comunes de comidas elevan el riesgo de que el virus una vez introducido en la instalación no sea contenido”, añadió.

Advirtió además del aumento de casos del coronavirus en las comunidades vecinas del centro de Karnes y del de Dilley (también en Texas), dado que los empleados entran y salen de las instalaciones.

En el total de los centros de detención del ICE se han reportado 2.572 casos confirmados de COVID-19, de los cuales 751 siguen activos y al menos dos provocaron la muerte de los reclusos.

A esta cifra hay que sumar la de 45 empleados de los centros de detención o que tienen contrato con la agencia federal.

Estos guarismos y el peligro de que los contagios se sigan extendiendo han llevado a grupos de activistas a pedir la liberación de los reclusos, a lo que ICE se ha negado, aunque se ha reducido notablemente la cifra de inmigrantes detenidos.

Para el 13 de junio pasado, el ICE tenía 24.041 inmigrantes bajo su custodia, cuando en febrero pasado el número ascendía a 38.537 detenidos.

La cifra actualizada al 24 de junio es de 23.429 indocumentados bajo custodia de ICE, y 8.858 pruebas realizadas.