El zorro andino Antonio cuando vivía con ellos en Oruruo (Bolivia). EFE/Cortesia Familia Velasco

La Paz, 19 jun (EFE).- El vínculo entre Antonio, un zorro andino de nueve meses, y su familia humana quedó roto tras el traslado este viernes del animal de la ciudad boliviana de Oruro hasta La Paz, tras varias horas en las que se debatió si lo conveniente era devolverlo a sus dueños o llevarlo a su hábitat.

Ni familia humana ni hábitat en las serranías altiplánicas de Oruro, Antonio está momentáneamente en el zoológico de La Paz, que en gran parte funciona con un centro de recuperación de especies silvestres amenazadas, tras pasar las últimas horas dentro de una jaula de unos ocho metros cuadrados en Oruro.

La operación de traslado se inició a las 07:00 hora local (11:00 GMT), a pesar de la campaña que inició una familia orureña en redes sociales para conseguir que las autoridades devolviesen al animal que habían acogido desde muy pequeño y que fue criado como un can.

El Ministerio de Medio Ambiente y Agua informó en un comunicado que representantes de varias instituciones vinculadas con la protección de los animales “recibieron la mañana de este viernes a un zorro andino decomisado en la ciudad de Oruro” apenas llegó a La Paz.

Antonio “empezará un proceso de cuarentena donde se evaluará su estado de salud física y psicológica y pasará por un proceso de readecuación alimenticia”, dice la nota, ya que anteriormente se alimentaba de leche, sopas caseras y croquetas para perros, según contaron a Efe los que fueron sus dueños.

Algunas de las imágenes que se tienen de Antonio ya en La Paz lo muestran dentro de un habitáculo móvil, al estilo de una pequeña jaula que sirvió para su traslado.

“Antonio, Antonio”, le decían los funcionarios del zoológico paceño que lo acogieron apenas llegó, para ganar su confianza, algo que demostró cuan popular ha sido este animal en las últimas horas por el dilema de alejarlo o no de su familia humana.

El zorro vivía en una casa en Oruro y compartía el espacio de un patio junto a varios perros, hasta que el reclamo de unos vecinos provocó que las autoridades de aquella ciudad interviniesen, debido a que la tenencia de este tipo de animales es ilegal y está sujeta a procesos penales.