Un respiro a tu cuerpo con Saraí Rodríguez

Saraí Rodríguez Sánchez, es diseñadora industrial de profesión, maestra de yoga y masajista por pasión. A través del tiempo descubrió lo que disfrutaría hacer en la vida.

Se mudó a San Juan del Río en el 2012, dos años después comenzó a trabajar en Tequisquiapan, siendo así la razón por la que decidió cambiar nuevamente su residencia hace dos años.

“Ya no me gustaba trabajar en una empresa tan grande, tan demandante y tan estresante, entonces quería hacer un cambio en mi estilo de vida”, dijo Saraí, siendo una de las razones más importantes para su nuevo rumbo.

Afortunadamente para ella, se presentó la oportunidad de venir a San Juan y no dudó en hacerlo de inmediato.

Saraí Rodríguez Sánchez, es diseñadora industrial de profesión, maestra de yoga y masajista por pasión.

“Desde que estaba en la universidad comencé a practicar yoga”, dándose cuenta que esta práctica la liberaba del estrés y mejoraba su estado de ánimo. Desde entonces no dejó de practicar y en cuanto se mudó tomaba clases en Querétaro, lugar en donde la invitaron a inscribirse al “Teacher training”.

Preparándose así para comenzar a dar clases, en un principio como apoyo a quien la invitó a su clase para adultos mayores en Tequis. Posteriormente gracias al apoyo de su ahora amiga, abrió un nuevo grupo en donde la clase ya la impartiría sola y así fueron creciendo el número de alumnos y sus clases.

Beneficios de la practica de yoga
Existe un número significante de beneficios al asistir a clases de esta disciplina, mejorar tu salud, la postura, alerta tu mente y sentidos, manejas tus emociones, te relaja, te activa y te hace conciente de lo que sientes.

Que tu cuerpo esté mal posicionado podría ser el causante de muchos de tus malestares y eres tú quien puede hacer algo para revertir la condición que tengas, ya sea de cansancio, estrés, dolor, agobio o depresión. Todo esto suma a los beneficios de ir a una clase de yoga.

“Está ligado a todos tus demás cuerpos, el energético, el físico, el intelectual y el espiritual”, al referir que en yoga se hablan de estos cuerpos que conforman al ser humano y es un beneficio poder conocer cada uno de ellos.

Cualquier persona puede asistir a clases de yoga, a partir de los siete años de edad.

¿Cuántas posturas existen?
Existen más de mil posturas, sin embargo, afirma Saraí que nunca ha contado qué posturas ni cuántas ha logrado hacer.

“Es un camino que tiene principio, pero no tiene fin”, subraya Saraí Rodríguez.

“Ramamani Iyengar Memorial Yoga Institute” (RIMYI)
Es la escuela del maestro Bellur Krishnamachar Sundararaja Iyengar, conocido como el gurú del método Iyengar, situado en la ciudad de Pune en India. En donde actualmente asisten miles de estudiantes y maestros de todo el mundo a las clases que diariamente se llevan a cabo en el instituto.

¿Cuál es el fin o la intención de asistir a Ramamani?
“A buscar aprender para poder mejorar nuestra vida y poder compartir de mejor manera lo que él nos ha regalado y transmitido”.

Saraí ha asistido en dos ocasiones al RIMYI, lugar que ha sido catalogado por la revista ‘National Geographic’ como uno de los cien mejores lugares para cambiar tu vida. En el cual existe una serie de requisitos para tu admisión, entre ellas tener ocho años o más practicando la disciplina.

Masajes y Yoga, la manera en que se unen
“Fue encontrar un don que había estaba en mí”, Saraí tomó un curso de masajes con el fin inicialmente de aprender a untar aceite.

A partir de este diplomado se dio cuenta de que podía ayudar a mejorar sus hábitos, todo esto fue sin proponerse hacer un cambio. Así fue como supo que podía ayudar también a otras personas a través de los masajes y del yoga, haciendo una complementación uno con el otro.

Gracias al saber y practicar el método de yoga de Iyengar Saraí comentó que eso le ayudó a dar un masaje de manera confiada.

“Cuando empecé a dar masaje me di cuenta que no tenía miedo de tocar el cuerpo ni de hacerle daño”.

En cuanto a beneficios de un masaje existen varios al igual que con una clase de yoga, mejorar postura, aliviar dolencias, liberarte de estrés, estimula tu sistema digestivo, lleva nutrientes a tus órganos, estimula la comunicación en tu cerebro, entre otros.

“Ahí me di cuenta que tanto el yoga como los masajes estaban muy relacionados”.

A diferencia de una clase de yoga, los masajes están limitados a personas que estén recién operados, aquellas mujeres que vivan un embarazo de alto riesgo, personas con várices o trombosis, incluso cuando ya tienes mucho dolor en el cuerpo.

¿En dónde brindas tus servicios?
En cuanto a las clases de yoga son en “Sanga Yoga” a un costado del Parque La Pila, comenzarán en cuanto las autoridades sanitarias lo permitan y los masajes se encuentran en “Casa Sutra” ubicada en Centenario Norte #8, Tequisquiapan. A unas calles del centro.