Querétaro, 27 Mayo 2020.- El gobernador Francisco Domínguez Servién, anunció la puesta en marcha de una estrategia de entrenamiento social, para el regreso a las actividades esenciales, bajo estrictos protocolos de salubridad y guías de actuación debidamente acreditadas ante autoridades federales y estatales.

En un mensaje dirigido a las y los queretanos, reiteró que en el estado no se levantarán las medidas de aislamiento social ni se iniciará una nueva normalidad el próximo 1 de junio.

Dijo que para caminar coordinados en esta decisión, evitando al máximo el riesgo de contagios de COVID-19, se requiere de un eficiente entrenamiento social que incluye cinco pasos fundamentales: identificar los riesgos, diseñar tu propia estrategia, cambiar hábitos y modificar espacios, ensayar antes de salir y seguir instrucciones.

El mandatario estatal anunció que para tal efecto se pondrá en marcha una vocería dedicada a brindar a la ciudadanía instrucciones y acompañamiento puntual, que ayudará a ganar habilidades que nos pondrán un paso adelante para regresar a la nueva normalidad, “aprendiendo a vivir con el virus entre nosotros, sin contagiarnos”.

Domínguez Servién calificó su mensaje de este miércoles como el más importante de todo el periodo de la actual pandemia; “es un llamado directo a salvar vidas mediante la unión sólida entre sociedad y gobierno”, dijo.

Y es que el jefe del Ejecutivo estatal alertó que el índice de duplicación de casos en Querétaro lleva varios días con tendencia al color naranja y puede seguir avanzando hasta llegar al rojo, si no se toman las medidas necesarias.

Advirtió que en ese punto se tendría que detener cualquier preparativo para regresar a la nueva normalidad, y los trabajos y acciones se enfocarían entonces hacia el objetivo de detener el contagio.

“Estamos al borde de un gran riesgo. A pesar del esfuerzo realizado por el personal de salud, a pesar de la responsabilidad de un gran número de familias queretanas; si dejamos de atender las medidas sanitarias, si nos relajamos como sociedad, llegará el momento en que no contaremos con camas y respiradores disponibles en los hospitales”.

Apuntó que en ese supuesto, el estado no tendría la capacidad de ofrecer atención médica a todos los contagiados que lo requieran.