Aislamiento y confinamiento por la COVID-19 puede derivar en violencia intrafamiliar

Aislamiento y confinamiento por la COVID-19 puede derivar en violencia intrafamiliar
Las medidas de mitigación de la COVID-19, tomadas junto a la Jornada Nacional de Sana Distancia con aislamiento en casa durante cuatro semanas. FOTO: CANVA. ILUSTRATIVA.

México, abril (SEMlac).- Las medidas de mitigación de la COVID-19, tomadas junto a la Jornada Nacional de Sana Distancia con aislamiento en casa durante cuatro semanas, repercute en la generación de tensión emocional, psicológica y familiar que puede derivar en violencia intrafamiliar.

Lo anterior se advirtió durante la conferencia de prensa diaria de actualización de cifras de la pandemia. Por primera ocasión en lo que va de la emergencia sanitaria por el coronavirus, el gobierno federal abordó el tema de la violencia contra las mujeres y cómo la pandemia afecta a este sector poblacional.

“En una situación extraordinaria como esta, hay que considerar que las dinámicas sociales pueden exacerbar un fenómeno de violencia”, señaló el doctor Hugo López-Gartell, subsecretario de Prevención y promoción de la Salud, quién refirió que las violencias contras las mujeres son un problema de salud pública y social y deben ser atendidas como tal.

Al tomar la palabra, la doctora Karla Berdichevsky, directora del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, hizo hincapié en que no se debe normalizar la violencia o reacciones violentas derivadas del estrés y recordó que el número de emergencias 911 tiene la capacidad de atender los casos de violencia familiar y de género, así como para canalizar a las personas en situación de violencia a las instancias de ayuda correspondientes.

“El aislamiento o confinamiento pueden generar estrés o conflictos en las relaciones familiares, pero nunca esto debe justificar la violencia y, por ello, si tú vives u observas una situación de violencia, busca ayuda y llama al 911; igualmente, si vives violencia o alguno de tus familiares está en riesgo, puedes acceder a esta línea, si te sientes asustada, si corre riesgo tu integridad o tu vida puedes usar está línea”, señaló.

La doctora Lorena Rodríguez, secretaria técnica del Consejo Nacional de Salud Mental, explicó que hay factores de vulnerabilidad genéticos, biológicos, sociales o psicológicos que, combinados con el estrés, perturban de alguna forma la bioquímica cerebral y puede desencadenar en procesos relacionados con trastornos mentales.

“La violencia desafortunadamente constituye uno de los factores que son estresores y sí hay una relación muy sólida entre el estrés y la aparición de síntomas y de trastornos mentales. La violencia se convierte en un factor para desarrollar sobre todo trastornos afectivos como son depresión, ansiedad y también algunos otros del orden del estrés postraumático”.

Refirió que la Secretaría ha generado material de difusión para contener y afrontar el estrés durante la pandemia: “sobre todo para la sana convivencia entre las parejas, entre las familias y la resolución de conflictos, todo con un enfoque de prevención para que no se genere (violencia) o no se aumente sobre todo en los casos en los que había violencia pre existente”.

Ante este panorama, se garantizó que los servicios especializados para la atención a la violencia seguirán disponibles adoptando las medidas de prevención y sanidad.

La COVID-19 impacta diferente a mujeres
En cuanto al impacto de la COVID-19, se advirtió que es diferencial en las mujeres, niñas y adolescentes, por lo que la atención debe integrar perspectiva de género.

“Las contingencias pueden detonar tensión, seguramente, reproducir las condiciones de vulnerabilidad de las mujeres, adolescentes y de las niñas y hacer patentes las desigualdades de género por muchas y varias razones. Reconozcamos cómo esta epidemia nos afecta de forma diferencial tanto biológica como socialmente”, señaló la doctora Karla Berdichevsky, directora del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva.

Explicó que uno de los temas en que se debe poner especial énfasis es la salud durante el embarazo, pues aunque no se tiene evidencia de muertes maternas causadas por coronavirus a nivel mundial, se deben tomar medidas.

“Una mujer embarazada con coronavirus puede ser asintomática, puede tener síntomas leves o llegar a una condición más grave, como cualquier otra persona, pero debe considerar que tiene factores de riesgo. No existe evidencia de transmisión del virus en útero, aunque la mujer este diagnosticada el bebé no nace con coronavirus”.

Detalló que se tiene planteada la atención médica durante todas las etapas del embarazo, así como puerperio y lactancia, a mujeres positivas a la COVID-19.

Respecto a la salud sexual y reproductiva, indicó que los servicios de salud de todo el país están preparados para garantizar la atención de personas, así como la continuidad del uso de métodos anticonceptivos durante la etapa de contingencia, además de la anticoncepción de emergencia en todos los centros de salud incluidos los centros amigables para adolescentes.

“Particularmente, entre aquellas usuarias de pastillas anticonceptivas, inyectables mensuales, parches, condones masculinos y condones femeninos. Se hará una dotación para más de un mes y en cantidades adicionales para que no exista una falta de uso por esta razón. Estamos preparados para garantizar anticoncepción en métodos de barrera, el condón masculino y el condón femenino suficientes también para la población LGBTTI”.

En este sentido, destacó la importancia de no interrumpir el uso de métodos anticonceptivos para evitar embarazos no deseados o enfermedades de transmisión sexual.

Como parte de este plan para atender las violencias contra las mujeres y su salud fueron activadas las líneas Planificatel (800 624 64 64), Línea Materna (800 628 37 62), el 911, Línea de la Vida y una línea más para dar ayuda psicológica durante la pandemia.