Después de los primeros casos de coronavirus en China, México propusó una serie de medidas para que los ciudadanos y sus empleos no se vieran afectados por la fuerte propagación del virus COVID-19.

El Gobierno Federal junto con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) agruparon estas medidas en 5 diferentes frentes para dar señales positivas a los mercados internacionales.

El daño en la economía internacional resulta bastante severo, el pasado 16 de febrero la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advertía sobre el crecimiento de la economía mundial que antes del contagio se esperaba fuera del 3, 3%, podría ser solo de entre un 0,1% y 0, 2% debido a la propagación de esta pandemia.

Con esto en cuenta, el CCE creo una serie de medidas de extrema urgencia para emplearse en corto plazo y evitar la disminución drástica de inversión en el país:

-Liquidez en el mercado financiero: Ser fluidos en la intermediación financiera.
-Disciplina en las finanzas públicas: Sí es necesario, tomar deuda externa y abandonar la idea del crecimiento de 3,3%.
-Anunciar un plan de inversiones del sector privado en la energía.
-Preservar el empleo: La Organización Internacional de Trabajo (OIT) prevé que, en el peor de los casos, pueden desaparecer 25 millones de empleos.
-Depreciación acelerada automática: En 2020, el peso rebasó la marca de los 24 pesos por un dólar por primera vez en su historia.

“Definitivamente en Estados Unidos están esperando un golpe muy fuerte a su economía por el coronavirus. Las señales son evidentes de que se aproxima una recesión”, afirmó Gabriela Siller, directora de análisis económico del mexicano Banco Base.

Por otro lado, el impacto directo de la subida del dólar afecta directamente el bolsillo de los mexicanos, ya que este eleva el precio de los productos importados de Estados Unidos, encarece las mercancías e insumos que utilizan las fábricas para la producción de bienes y servicios en el país; a su vez, los mexicanos verán reducido su poder de adquisición, pagarán más dinero por productos de importación, como medicinas y electrodomésticos provenientes del extranjero.

En cuanto a la deuda externa que México tiene en dólares, terminaría pagando mucho más dinero. Tan sólo a finales de 2019, el saldo del endeudamiento bruto con el exterior alcanzó los 456 mil millones de dólares, de acuerdo con cifras publicadas por el Banco de México (Banxico).

Se cree que con todas estas medidas, el gobierno de México y CCE ayudarán a la economía mexicana y frenarán los efectos económicos de la pandemia de coronavirus COVID-19 que se enfrenta el mundo, así como contribuir a la economía local.