La medicina natural o alternativa como mejor se le conoce, es de vital importancia en la prevención y como apoyo en el tránsito de todo tipo de síntomas y enfermedades.

En esta ocasión estamos abordando el tema de la Apiterapia, como alternativa para mantenernos saludables y como apoyo potencial a los tratamientos alopáticos o de índole naturista, para recuperar nuestra salud.

El veneno de abeja o Apitoxina ( del latín Apis, abeja – del griego toxikón, veneno) es una sustancia incolora de olor ligero y sabor amargo, producido por una glándula de secreción ácida y otra alcalina, ambas se encuentra en el aguijón, en el interior del abdomen de la abeja obrera.

La composición de la apitoxina, de acuerdo a diversas investigaciones, concluye en que son una variedad de enzimas, péptidos, polipéptidos, sustancias de poco peso y valor molecular, como la dopamina y otras sustancias como el acido que provoca el dolor ante la picadura de la abeja.

La estimulación del sistema inmunológico en parte es por el cortisol plasmático que aumenta el corticoide natural producido por las glándulas suprarrenales. El veneno de las abejas logra llevar al máximo fisiológico el nivel de cortisol, estimulando todos los procesos.

En otras palabras, la primera reacción del sistema inmune al estar en contacto con la apitoxina, es la de activarse ante el agente extraño que ha entrado en el torrente sanguíneo, desencadenando así una autorregulada barrera inmune.

En relación al sistema pulmonar del organismo humano y ante la amenaza de contraer cualquier enfermedad respiratoria en época invernal, en parte es el resultado de un sistema de limpieza e higiene deficiente, que debilita al sistema inmunológico.

El coronavirus (COVID-19) desgasta rápidamente la barrera de defensa de nuestro organismo, por lo que que nos deja expuestos potencialmente a hospedar este virus, el contagio es mas acelerado que como ocurre con las enfermedades aéreas o cualquier infección de los pulmones.

Por lo cual, buscar medicina alternativa como medida de prevención, como la picadura de abeja, contribuye a la homeostasis, que es la capacidad que tienen los organismos vivos de mantener un estado estable, dinámico y autorregulado, mediante el intercambio de materia y energía con el exterior (metabolismo y catabolismo).

La medicina alternativa, cualquiera que sea, apiterapia, herbolaria, trofologia, biomagnetismo, etc. despiertan el poder y sabiduría de nuestro cuerpo, para mantener y recuperar el balance desde nuestras propias funciones internas.

Le medida de salubridad mas favorable es la prevención, no la corrección.