Tamara Romero García, jugadora del equipo femenil Atlético de San Luis. FOTO/@meta_pulso

México, 7 Mar (Notimex).- Desde hace muchos años, la sociedad ha creado estereotipos sobre el comportamiento de una mujer: la manera de vestir, de qué forma debe expresarse, las actividades que tiene que realizar y hasta los deportes que puede o no practicar.

Sin embargo, conforme pasa el tiempo son cada vez más las mujeres que se atreven a dejar atrás los estándares para incursionar en profesiones y labores consideradas “de hombres”.

Un ejemplo de esta situación es Tamara Romero García, jugadora del equipo femenil Atlético de San Luis, pues además de tener una carrera profesional en el futbol, forma parte de la Secretaría de Seguridad Pública.

Con 29 años de edad, la atacante presume una vasta experiencia en la Liga MX Femenil desde el Torneo Clausura 2018, cuando militó con Gallos Blancos de Querétaro y posteriormente con las potosinas a partir del Apertura 2019, pero divide sus tiempos desde que formaba parte de la Policía Federal.

Vive en “un mundo de hombres”

Romero se unió a la Policía Federal cuando tenía 22 años y aunque siempre contó con el apoyo de sus compañeros, considera que éste puede ser llamado “un mundo de hombres”.

“Lo es por lo mismo de las tareas que se requieren, hay mayor número de hombres y como mujer fue padre llegar a ese trabajo y aprender mucho”, dijo Romero García en entrevista con Notimex.

Casi tres años después de la creación de la Liga, la oriunda de la Ciudad de México contó que forma parte de la generación que veía lejos la profesionalización del futbol femenil y a pesar de creer que el inicio ha sido bueno, también mencionó que hay aspectos por pulir, especialmente extra cancha y comportamientos muy arraigados como el machismo. Actitudes que aparecen en la vida diaria, no sólo en un estadio.

Apoya el 9M

En el marco del Día Internacional de la Mujer la futbolista de Atlético de San Luis mencionó que apoya las “causas nobles y los movimientos que traigan un mejor país y una mejor sociedad”.

“Tenemos que hacer conciencia cada quien, desde su perspectiva, desde su casa o en las calles manifestándose”, apuntó la atacante a unos días de realizarse el 9M, un paro nacional de mujeres que busca concientizar a los hombres, lo que sería un día sin mujeres.

“Al final todos venimos de una mujer, tenemos hermanas, esposas, amigas y más que nada es para reflexionar, que se respete a las mujeres, que se pueda salir a la calle y hacer las actividades diarias; lamentablemente es mayor el número de mujeres víctimas de violencia en todo el planeta”, agregó la futbolista.

Cuauhtémoc Blanco, su guía en el balompié

El deporte ha estado presente en la vida de la delantera desde que era niña y cumplió metas poco a poco, primero llegó a la Selección Nacional de México bajo la dirección técnica de Leonardo Cuéllar, luego compaginó su pasión por el balompié con la profesión y cuando se anunció la creación de la primera Liga Femenil en México, contó con un guía inmejorable: Cuauhtémoc Blanco.

“Él ha sido un gran apoyo y me ha guiado mucho como futbolista y ahora que se ha metido en gobierno, me aconseja de ambas partes”, señaló la delantera.

Romero relató que el exfutbolista dio un giro de 180 grados a su vida, se conocieron hace casi 10 años y el ahora gobernador de Morelos, la apoyó cuando comenzaron las visorias para conformar los equipos femeniles en México; América se interesó en el talento de la que también se desempeñó como defensa central, pero motivos personales le impidieron debutar en el primer torneo.

Parte de generar cambios es romper barreras como lo han hecho otras antes y Tamara Romero se visualiza dos años más como futbolista profesional para después emprender una carrera con tintes más políticos, puesto que considera que esa es una manera de acercarse a la gente.

La delantera confiesa que ya no aspira a regresar a selección mexicana, aunque estaría maravillada si recibiera una nueva convocatoria; por ahora, se enfoca en aportar a que el equipo potosino llegue a su primera Liguilla y cuidar su carrera en la Secretaría de Seguridad Pública.

Su objetivo a largo plazo es seguir su camino al cumplir con labores nobles, participar con asociaciones que trabajen con gente mayor, así como inspirar a las nuevas generaciones a través del deporte.