De acuerdo con la Clínica del Programa de Salud Mental de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de México en términos generales se considera que entre 6 y 17 por ciento de la población mundial infantil puede tener dislexia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la dislexia es un trastorno específico de la lectura, cuya característica principal es una dificultad específica y significativa en el crecimiento de las habilidades para la lectura que no se deben por la edad mental, problemas de precisión mental, dificultades de precisión visual o una escolarización inadecuada.

Con el fin de ampliar la información, NotiPress consultó a la psicóloga Georgina Montserrat Ochoa acerca del factor determinante en el trastorno, de lo cual respondió, la dislexia tiene una base neurobiológica, es decir, en los cerebros de las personas afectadas se produce una alteración durante la formación neuronal en la que las células no migran adecuadamente en el organismo; en resumen, es un trastorno en la lectura o escritura.

Según la OMS los síntomas pueden ser difíciles de reconocer antes de que el infante empiece a asistir a clases. Los signos son: habla tardía, ritmo lento al memorizar palabras nuevas, dificultad para integrar palabras adecuadamente.

Por otro lado, las señales del trastorno en adolescentes y adultos son ligeramente diferentes pero más sencillas de identificar: dificultad de lectura y escritura, problemas para deletrear, mala pronunciación de nombres o palabras, dificultad para resumir información o resolver problemas matemáticos.

La especialista aseveró que la mayoría de los niños con dislexia pueden mejorar su desempeño con rehabilitación neurológica, intervención educativa individual, terapia ocupacional y orientación. Según la Clínica Mayo, localizada en Minnesota, Estados Unidos, la dislexia se trata con enfoques y técnicas educativas específicas.

En este sentido, el tratamiento se centra en ayudar al infante a realizar distintos ejercicios como aprender a reconocer y utilizar los sonidos más cortos, así como la composición de las palabras, el entendimiento de las letras para representar distintos sonidos, ejercicios de comprensión, lectura en voz alta al trabajar la velocidad y fluidez.

Lo recomendado es que los niños con dislexia reciban ayuda desde preescolar o en el primer grado de primaria para el beneficio de los estudiantes.