De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) una alimentación correcta es la mejor manera de obtener las sustancias nutritivas, proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales para que el cuerpo de un adolescente se mantenga saludable. Además de tener un crecimiento y desarrollo óptimo, para sentirse bien, prevenir enfermedades y lograr el máximo desempeño en las actividades diarias.

Con el fin de ampliar la información en entrevista exclusiva, NotiPress consultó a la nutrióloga Yamile Escote Rodríguez sobre lo que deben de consumir los adolescentes, a lo cual respondió que en esta etapa aumenta la demanda energética debido al crecimiento, los jóvenes no deben someterse a restricciones calóricas porque afectaría su desarrollo. La especialista recomienda en general una dieta variada con horarios fijos de comida, los cuales deben respetarse.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) una alimentación adecuada, suficiente, higiénica, variada y accesible dará como resultado en la mayoría de los casos un individuo adulto sano. En este sentido, las exigencias en la ingesta de alimentos en adolescentes dependen de los fenómenos normales de la pubertad asociados a la maduración sexual y al crecimiento que influyen en la velocidad de ganancia de peso y talla que ejercen una influencia importante en los alimentos.

Resulta importante tomar en cuenta la importancia de las vitaminas y minerales como calcio, hierro, zinc, entre otros, para un adecuado desarrollo integral del adolescente, pues los requerimientos vitamínicos son elevados para su crecimiento, sobre todo algunas vitaminas del complejo B que guardan relación con el aporte energético.

La especialista comentó la recomendación de tener 3 comidas principales y 2 snacks, compuestos principalmente por frutos secos y oleaginosas como cacahuates, pistaches y almendras. Para el IMSS es recomendable limitar la ingesta de grasa y azúcares, incrementar el consumo de verduras y frutas, al igual que legumbres, frijol, lentejas; también sugiere el consumo de cereales integrales y frutos secos.

Por esta parte, la OMS sugiere para los jóvenes realizar actividades físicas, como juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas o ejercicios programados en el contexto de la familia, la escuela o actividades comunitarias, con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias, musculares y óseas.

Asimismo, la nutrióloga recomienda 1 hora diaria de actividad física y evitar los tiempos prolongados de sedentarismo, 8 a 10 horas de sueño como hábito, evitar saltarse comidas, seguir una alimentación saludable, no seguir dietas restrictivas y evitar el consumo de estimulantes. Así, una alimentación variada que incluya todos los grupos de alimentos, así como actividades físicas regulares serán los cuidados recomendables por especialistas para un óptimo desarrollo y crecimiento en los adolescentes.