OMS comercialización cigarros electrónicos
La OMS determinó que los países, deben regular la comercialización de los cigarros electrónicos, debido al riesgo que representan para la salud.

México, 23 Ene (Notimex).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que los países, que aún no lo han hecho, deben regular la comercialización de los cigarros electrónicos, debido al riesgo que representan para la salud.

En una guía sobre el uso de vaporizadores y cigarros electrónicos, publicada esta semana, señaló que la regulación debe interrumpir la promoción y aceptación de estos productos; prohibir que se realicen afirmaciones falsas o no comprobadas sobre estos, y proteger los esfuerzos existentes para el control del tabaco.

Indicó que el uso de estos dispositivos en lugares públicos y de trabajo cerrados debe estar prohibido, dados los riesgos para la salud que representan para los no usuarios.

“Los gobiernos deberían restringir la publicidad, la promoción y el patrocinio de estos productos para proteger a los jóvenes, otros grupos vulnerables y los no fumadores”, mencionó el organismo de salud.

También recomendó imponer un impuesto a los cigarros electrónicos de manera similar a los productos de tabaco, debido a que ofrecería beneficios para los gobiernos y los ciudadanos.

Destacó que existen muchos tipos de cigarros electrónicos que contienen sustancias tóxicas, las cuales son perjudiciales tanto para los usuarios como para las personas expuestas a vapores de segunda mano.

“Se ha descubierto que algunos dispositivos que afirman estar libres de nicotina contienen nicotina”, aseguró la OMS, y agregó que a pesar de que se sabe que no son seguros, es demasiado pronto para tener una respuesta clara sobre su impacto a la salud a largo plazo.

En este sentido, señaló que está claro que aumentan el riesgo de enfermedades cardiacas y trastornos pulmonares; además, en las mujeres embarazadas, estos dispositivos pueden causar daños al feto.

Otro factor peligroso es el líquido o aceite que se vaporiza, ya que puede quemar al usuario y rápidamente causar envenenamiento por nicotina si se ingiere o absorbe a través de la piel.

“Existe el riesgo de que los dispositivos tengan fugas, o de que los niños traguen el líquido, y se sabe que estos dispositivos causan lesiones graves cuando explotan”, finalizó.