Chile: Muerte de feminista Paulina Weber Ubilla deja un vacío enorme

MEMCH Paulina Weber Ubilla
Paulina Weber Ubilla murió el lunes 13 a los 82 años. Se fue llena de energía, como siempre. Era la directora del grupo MEMCH. FOTO: semmexico.mx.

México, enero (SEMlac).- Paulina Weber Ubilla murió el lunes 13 a los 82 años. Se fue llena de energía, como siempre. Era la directora del grupo Movimiento Pro-Emancipación de la Mujer Chilena (MEMCH), casa en la fue despedida el pasado martes.

Hace pocas semanas celebraba la reacción de las jóvenes mujeres contra la injusticia y la violencia de género.

Nació en Santiago de Chile, un día de octubre de 1937. Creció en una familia liberal; fue la menor de tres hermanos. Hizo estudios en Derecho y se formó en la militancia política. Tuvo una hija y un hijo. Al morir dejó al menos a cuatro nietos y nietas.

Fue una mujer de izquierda desde su juventud, participó en el gobierno de la Unidad Popular (1970-1973) que encabezó Salvador Allende; se comprometió en la lucha contra la dictadura militar de Augusto Pinochet; 12 años vivió en exilio (1973-1985), en Alemania Socialista. Ahí, según reconoció en muchas conversaciones, se hizo feminista, supo de la violencia contra las mujeres, reconoció la desigualdad en la vida diaria y así cruzó la frontera de los derechos sociales y generales al feminismo.

Vivía en pleno centro de Santiago y, desde su recámara, se podía apreciar el Cerro de Santa Lucía, sobre Diagonal Paraguay. Era una conversadora contumaz, solidaria, amiga entrañable, con un humor delicioso, excelente compañera de viaje y buena anfitriona. Estaba convencida de la urgencia de hacer justicia a las mujeres más vulnerables.

En los últimos 20 años, su preocupación central eran las mujeres de la tercera edad y aquellas que por su condición debían trabajar por una vejez feliz y con recursos.

Durante 34 años dedicó su tiempo a “empoderar” a las mujeres de los barrios y comunidades. Trabajó convencida de que la unión de todas las mujeres podría ser un factor esencial para la democracia.

Durante su exilio en Alemania, le tocó trabajar en la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM). “Ahí me encontré con el tema de las mujeres en particular”, “lo primero que me pasó fue que empecé a sentir un orgullo tremendo de ser mujer y una solidaridad tremenda para mis congéneres”. Sonreía a la primera provocación, tenía obsesión por el orden, su casa “rechinaba de limpia”, la misma receta aplicaba en la casa del MENCH.

Soñó y desarrolló una escuela para formar cuidadoras de personas enfermas -hoy política pública-, que atiende a personas solas y da trabajo a mujeres mayores de 50 años, una política no imitada en toda América Latina; también junto a sus compañeras creó una escuela de Educación Cívica; en el MENCH se daba asesoría a las mujeres violentadas y ella, siempre positiva, las animaba a seguir en la vida.

La recuerdo hablando de su pasado socialista: “yo creía en el futuro de Cuba”; la recuerdo explicando la importancia del cambio social; de la justicia; la recuerdo cuidando a su madre; adorando a Álvaro, su hijo; solidaria con Ana María Portugal, que le dio cobijo durante casi dos décadas.

La recuerdo armando con rapidez un buen menú y una buena tarde con las amigas que en los años 90 llegaban a Santiago, sede de muchas de las iniciativas hoy exitosas: la Red Latinoamericana por la Salud; La Red Latinoamericana frente la Violencia contra las Mujeres; la iniciativa de Comunicación Alternativa para la región.

También la recuerdo en los encuentros feministas latinoamericanos alegando y poniendo interés en todo lo nuevo. Pero su valor esencial, el que marcó su vida, fue el trabajo de vinculación de los grupos de feministas que se desarrollaron tras la dictadura; el trabajo colectivo para fortalecer la democracia en Chile y su permanente compromiso con las mujeres del pueblo, sin demagogia ni mentiras.

Mirando su vida y su discurso
Paulina iba directo a La Moneda el día del golpe, pero a la altura de Vicuña Mackenna no pudo pasar, ya que no había movilización y no tenía cómo atravesar la concurrida avenida. Había una gran movilización obrera que se desplazaba hacia el centro. Si ella hubiera llegado un poco antes, o un poco después, podría haber sido de las personas a las que les tocó vivir el golpe al interior del palacio de gobierno.

De su experiencia en Alemania, relató: Al conocer a estas mujeres que luchaban y entregaban sus vidas por esas causas – las sociales-, se dio cuenta del “poder y de la fortaleza de las mujeres” [2].

El MEMCH se creó originalmente en 1935, por Marta Vergara, Elena Caffarena, Graciela Mandujano y Olga Poblete, entre otras mujeres luchadoras de la época. La institución trabajó en su primera etapa durante 18 años, en pos de la lucha de los derechos femeninos. En los 80, Poblete refundó el MEMCH y Paulina empezó a trabajar ahí desde el exilio.

En Alemania, en la FEDIM, se hizo cargo de todos los países que tenían problemas de gobiernos militares en América Latina. Hacía informes, mantenía comunicación con las organizaciones sociales que existían, “y ahí yo me fui como ‘feminizando’, comprometiendo.”

Su característica es que era directa. Tenía su punto de vista sobre el trabajo de las organizaciones de mujeres, decía que “con la llegada de la democracia, se creó un espejismo de la vuelta a la normalidad. La mayoría de las mujeres retomaron la vida como la habían dejado antes del golpe, empezaron a ocupar puestos de trabajo dentro del sistema de gobierno, y “nunca las mujeres entendimos bien cuál era nuestro papel dentro de eso”[3].

Participó en los “años de democracia” (1987-2014) peleando por importantes cambios, en conjunto con otros movimientos de mujeres, como el de la ley de divorcio, la creación del término “femicidio”, las cuotas de participación política, la creación de la instancia de mujeres y el logro de la ratificación de la Convención Belem Do Para en Chile. El Movimiento Pro-Emancipación de la Mujer Chilena actual era para ella el camino.

Pensaba hace unos días que las mujeres no son valoradas como deberían. “Somos un sector social que para nada corresponde al esquema, a la figura, que nos dan como prototipo de ser mujer”.

La Escuela Permanente de Ciudadanía para las Mujeres se hizo para transformar a la mujer en un sujeto de derecho, demostrándole a la masa femenina que hay derechos establecidos y posibilidades de exigirlos. La escuela, se quejó, está lenta “por problemas de recursos”.

“A mí me ha tocado, no sé si para bien o para mal, pero yo pienso para bien, ser testigo un poco de toda la evolución que se ha producido, por eso yo soy muy optimista”, aunque a veces pareciera que la lucha no da frutos, sí se ha dado un cambio cultural en Chile. “Yo pienso que el mundo que viene no es peor que el que está, va a ser mejor y que ya, particularmente las mujeres, estamos en un mundo mil veces mejor”, afirmó recientemente.

Homenaje
La Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres rinde homenaje a nuestra querida compañera de lucha, Paulina Weber Ubilla. Fue una histórica feminista e integrante del Movimiento Pro-Emancipación de las Mujer Chilena, MEMCH.

Paulina, junto a María Lenina Del Canto, Rosita Ferrada y Betty Barrientos, entre otras, impulsaron desde el MEMCH la formación de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres en 1990. Desde entonces, compartimos espacios de reflexión, acción, compañerismo y resistencia.

Durante los últimos años, Paulina y las compañeras nos acogieron en la casa del MEMCH, donde tuvimos la fortuna de disfrutar la cotidianidad de los almuerzos, las conversaciones, las celebraciones y el quehacer diario, siempre cruzado por su lucidez política.

Paulina es un ejemplo de que las mujeres somos actoras transformadoras. Su vida nos deja muchas enseñanzas: la valentía, consecuencia y optimismo con que llevó sus luchas, su apertura a comprender los tránsitos del feminismo y la generosidad al compartir experiencias con otras mujeres.

Hoy la despedimos agradecidas de lo mucho que nos entregó y con la tranquilidad de saber de su contento por el estallido social, expresión de las luchas históricas de las que Paulina fue parte hasta el último día.

[1] Hemos incluido en el portal sus puntos de vista desarrollados, sobre el movimiento feminista Chileno.
[2] [2] La voz del mujerío chileno Crónicas sobre la construcción del movimiento femenino de los últimos 40 años. Silvana Maritza Ovalle Pastor Y Javiera Zunino Valenzuela. Memoria para optar al título de Periodista Categoría: Crónica, Santiago de Chile, Junio de 2017 http://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/151229/TESIS-la-voz-del-mujerio-chileno.pdf?sequence=1&isAllowed=y; páginas 16-27
[3] ibíd.