EUA
El Gobierno de Manila prohibió la entrada al país de dos senadores de los EUA que impulsan la imposición de sanciones contra altos cargos filipinos. FOTO: TWITTER @ImpactoLatino.

Manila, 27 Dic (Notimex).- El Gobierno de Manila prohibió este viernes la entrada al país de dos senadores de los Estados Unidos que impulsan la imposición de sanciones contra altos cargos filipinos por el encarcelamiento de una senadora opositora.

El presidente Rodrigo Duterte ordenó a la Oficina de Inmigración que niegue la entrada de Filipinas a los senadores estadounidenses Patrick Leahy y Richard Durbin después de que introdujeran en una ley un apartado para imponer prohibiciones de viaje a Estados Unidos a los funcionarios filipinos involucrados en lo que llamaron el “encarcelamiento injusto” de la senadora Leila de Lima, una de las voces críticas del gobierno.

Asimismo, el Gobierno filipino está estudiando imponer la obligación de visados para los ciudadanos estadounidenses si finalmente las autoridades norteamericanas aplican las sanciones contra los altos cargos relacionados con el encarcelamiento de la senadora y les impiden entrar a Estados Unidos.

En caso de que Estados Unidos prosiga con la prohibición de los funcionarios filipinos por el caso de De Lima, los estadounidenses que planeen visitar Filipinas deberán obtener una visa, dijo el portavoz del presidente, Salvador Panelo, citó la cadena ABS-CBN News.

El secretario de Justicia, Menardo Guevarra, dijo que la prohibición de los dos legisladores estadounidenses es efectiva de inmediato, mientras que el posible requisito de visa para los estadounidenses aún depende de cómo Washington implementará su prohibición en relación con el caso de De Lima.

“Parece, por lo tanto, que el movimiento del presidente depende de la implementación real de la prohibición de viajar de Estados Unidos contra ciertas personas filipinas”, dijo Guevarra.

La senadora De Lima permanece detenida desde febrero de 2017 por acusaciones de que recibió pagos de narcotraficantes encarcelados durante su tiempo como jefe de justicia. Ella ha negado repetidamente las acusaciones y calificó su detención como “persecución política”.