SALUD
Además de enfermedades infecciosas y respiratorias, el cambio climático puede generar trastornos psicológicos como ansiedad o estrés postraumático.

Glenn Albrecht, profesor especializado en medio ambiente, acuño el término “solastalgia” para referirse a la angustia producida por el cambio climático en conexión con el entorno familiar. Además de enfermedades respiratorias, infecciosas o cardiovasculares, la solastalgia provoca la negación de la existencia de una emergencia climática y ansiedad al respecto.

De acuerdo con Miguel López-Cabanas, vocero de la división de psicología del Colegio de Psicólogos de España, la psicología ayuda a tratar a las personas quienes padecen los efectos negativos del cambio climático en la salud mental. Asimismo, esta disciplina se encarga también de cambiar la conducta de la población en función de frenar el avance de la actual emergencia climática.

En este sentido, los fenómenos climáticos devastadores relacionados directamente con la actividad humana, por ejemplo, ciclones, inundaciones, sequías e incendios son responsables de miles de muertes, así como del desplazamiento de gran parte de la población de las zonas afectadas y provocan trastornos mentales como la ya mencionada solastalgia o estrés postraumático.

López-Cabanas explica, en función de abordar los problemas psicológicos sufridos por la población después de una catástrofe ambiental es necesario una atención individual y grupal para trabajar con todas las comunidades afectadas y compartir experiencias.

Por otra parte, la ansiedad es otro trastorno psicológico derivado de la crisis climática global. En este sentido, las poblaciones residentes en zonas de riesgo de impacto inminente, por ejemplo, los estados insulares del Pacífico, son las más afectas debido al creciente aumento del nivel del mar.

Asimismo, estas situaciones pueden provocar estrés en las personas, así como una gran sensación de vulnerabilidad. Por ello, López-Cabanas, también director de la Junta Directiva de Greenpeace España, apuntó, además de tratamiento psicológico, son necesarias medidas políticas en función de evitar estos riesgos. Igualmente, la ansiedad afecta a aquellas personas que no han sufrido un impacto directo, pero tienen la preocupación de las consecuencias a largo plazo para sus descendientes.

No obstante, no toda la población es consciente de la emergencia climática. Este fenómeno se visualiza más en las zonas templadas, ya que los riesgos del cambio climático aún no son tan evidentes como en otras zonas, pero eso no significa que no existan. Según el experto, existen personas minimizando la situación y reproduciendo los mismos hábitos nocivos para el ambiente.

Igualmente, la indefensión aprendida es otro mecanismo de defensa puesto en marcha por la población. De esta manera, el término refiere a considerar que el problema no puede resolverse de manera individual y desprenderse de toda responsabilidad en la materia, así como atribuirla a alguien más, por ejemplo, autoridades púbicas, empresas, automovilistas, etc.

Es necesario que la población reciba información avalada sobre el cambio climático en materia de psicología, pues podría generar mayor presión en las autoridades correspondientes en función de crear medidas para frenar la emergencia global. FOTO: PIXABAY